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- Atención presten los curdas
- los amigos del escabio
- los de enardecidos labios
- por el alcohol inmortal
- los que beben a raudal
- pa´ callar el de la zurda
- los amigos del estaño
- del boliche y de la curda.
- Yo soy curda de ley
- y tomo porque me gusta
- el escabio no me asusta
- ni le temo en realidad
- me gusta probar a diario
- y el que aprobó la ley seca
- no fue un curda, fue un otario.
- Mi apoyo es un mostrador
- y mi amigo un botellón
- para aclarar la razón
- nada mejor que un moscato
- en mis gloriosos relatos
- al vino lo pinto en prosa
- y para mi el paraíso
- yo creo que está en Mendoza.
- Los envasados de origen
- los prefiero en realidad
- pero aclarando la verdad
- a ninguno lo desprecio
- por el barril siento aprecio
- la botella me engalana
- y tal vez porque son damas
- quiera más la damajuana.
- Secos, dulces y abocados
- claretes, rosados, tintos
- yo no les miro precintos
- ni me importa de su nombre
- y aunque a muchos les asombre
- mi forma clara de hablar
- a mi me importa un pito
- yo nací para chupar.
- Si yo fuera presidente
- en la rosada pondría un boliche
- y en la puerta un afiche
- invitando al tomador
- cien mozos y un mostrador
- todo lleno de licores
- una guardia de chupadores
- en honor a esa virtud
- y un decreto que expresara
- por el pueblo curdela: Salud!
- Julio Ravazzano Sanmartino
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