La luna en su cancha
se esquiva las nubes
un perro linyera
la mira pasar...
Levanta el hocico
con aire compadre
y mirándola fijo
se pone a ladrar...
Los tumbos de un carro
que muy lejos pasa
el viento "orejero"
lo viene a contar...
el canto del grillo
cerquita se alza
¡qué triste es la noche
en el hondo arrabal"...
El la última pieza, de aquel conventillo
una luz chiquitita que apenas se ve,
un cacho de vela al lao de una estampa,
una cuna, un purrete y una pobre mujer...
La fiebre descubre su brillo en los ojos
del pibe enfermito que ha entrado a temblar,
la madre que reza a su lao de rodillas
y en la puerta una sombra, que espera pa´ entrar.
Canillas goteando
se pasan las horas,
el patio está triste
y él sabe por qué...
un grito que rompe
el silencio e´ la noche
la sombra maldita
que ha entrao y se fue...
El canto del grillo
con más rabia sigue
la luz en el cuarto
miedosa tembló
la luna allá arriba
del perro se ríe...
y el viento "orejero"
charlando ... "pasó"...
 

 

Héctor Gagliardi

 

Indice