Yumba la yumba yumbanga
 Al yumba la yumba yumbé
pusiste de contramano
Buenos Aires a tus pies
 
Yumba la yumba yumbanga
Yumba la yumba yumbó
el piano llora en silencio
llora el pueblo de dolor.
 
Yumba la Yumba yumbanga,
la yumba yumba yumbango,
 fuiste señor de señores
por los caminos del tango.
 
Yumba la yumba yumbanga
su yumba sentimental
Fuiste ejemplo de conducta,
de etica y de moral
 
Cuando la absurda ceguera
cercenó tu libertad
el clavel sobre el teclado
fue un faro de dignidad
Defendiendo tus ideales
nada te hizo claudicar
ni necios ni malandracas
te pudieron doblegar.
 
Los jóvenes yumbangueros
nunca te van a olvidar.
Porque fuiste su maestro
y un ejemplo de humildad.
Por tu honor, tu valentía,
por tu fe, y tu lealtad
 
Gracias Osvaldo Pugliese!
tu yumba no morirá...
 
Oscar Ferrari
(Cuando agonizaba el Julio del Adiós)
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