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- Altiva la frente,
los ojos brillantes,
- el rostro
encendido, pausado el andar,
- pasó por mi lado
modesta, triunfante...
- con algo de
nido...con algo de altar...!
-
- Los mismos
muchachos de aquella mi esquina
- guardaron
silencio cuando ella pasó
- cruzó majestuosa,
sabiendo tranquila,
- el dulce respeto
que inspira el Amor...!
-
- Yo comprendo su
orgullo, mujercita dichosa
- hoy...el mundo es
más suyo, más dulce el vivir...!
- Me imagino las
noches que soñando afanosa
- acunás en
el alma... al que debe venir...!
- La figuro sentada,
a la sombra, tejiendo
- con unas ganas
locas...de llorar, de reir...
- de asustarse
por nada... de ponerse nerviosa...
- y quedarse
pensando... en el Porvenir...!
-
- Mirándola a ella,
pensaba en las madres
- que solas
quedaron después de luchar,
- por hijos
ingratos..."que todo lo saben"
- y dan contra el
suelo...al querer volar...!
-
- Por eso es que
canto, con toda mi alma
- por la
mujercita...que he visto pasar
- Que no se
arrepienta...que no piense en nada...!
- y que Dios la
bendiga a la nueva MAMÁ...!
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- Hector Gagliardi