Que intensa fue tu maldad
casi acabaste conmigo
aún me siento un mendigo
me agrediste sin piedad,
heriste mi dignidad
esto no me lo esperaba
porque ciego en ti confiaba
y en tus palabras creí,
nunca jamás te mentí
y con pasión te adoraba.
 
Casi lograste matarme
pero no voy a morir
tengo la fe de vivir
no vas a contaminarme,
lograré rehabilitarme
aún conservo mi virtud,
volveré a la plenitud
por que creo con fervor
que existe el genuino amor
y la honradez de actitud.
 
Sergio Gil Ortiz
Año:1999
Indice