Informe |  A la madre
 

Madre hay una sola, un clásico


La inmigración europea a principios del siglo XX, sumó al tango una pléyade de autores y compositores, particularmente de origen italiano. Desde España ocurrió algo parecido, entre ellos José De La Vega, cuyo tema dedicado a la madre transformó a su título en una frase instalada para siempre en el lenguaje popular argentino.


 


El tango aludido, Madre hay una sola, ocupa un sitial privilegiado en el repertorio clásico de Carlos Gardel, quien tuvo la particularidad de grabar a muchos autores españoles. La letra de dicho tema pertenece al poeta José De La Vega, de quien se está cumpliendo un nuevo aniversario de su nacimiento, ocurrido en Barcelona el 26 de enero de 1892. Llegó a la Argentina a los 20 años y colaboró en distintas publicaciones en Buenos Aires, donde falleció el 18 de mayo de 1954. Compuso la música de dicho tango uno de los más grandes melodistas del género ciudadano: Agustín Bardi (1884-1941). Gardel lo grabó en París con las guitarras de Barbieri y Riverol, el 28 de mayo de 1931.


HOMÓNIMO

No sería el único español de ese nombre a quien Gardel registró en el disco. Vicente De La Vega (Melena), nacido en El Ferrol en 1879, poeta y periodista, escribió el fox-trot, La hija de la Japonesita, en colaboración con Enrique P. Maroni y Ramón Montes (otro español, nacido en Almería). El Zorzal realizó dos grabaciones en 1928, con las guitarras de Ricardo, Barbieri y Aguilar. En los años 40, la orquesta de todos los ritmos de Enrique Rodríguez logró todo un suceso con este tema, con la voz de Armando Moreno.
José Alonso Trelles, el Viejo Pancho, nació en Castropol (Asturias) en 1857 y falleció en Uruguay, donde se había radicado definitivamente poco después de su llegada a Buenos Aires en 1874. Sus versos los musicalizó Américo Chiriff (1897-1950) guitarrista y cantor uruguayo. De su producción, Gardel registró con guitarras, entre 1927/30, las canciones: Insomnio (dos veces), Misterio, ¡Hopa!,¡hopa! y el vals Como todas, grabado dos veces en 1929 (una en París), que decía en su letra: Oígale a la moza,/ llora porque el gaucho,/ se jué pa’ los pagos de ande no se vuelve/ y a quedao solita como oveja guacha/ sin tener ni un perro que por ella vele.
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HUMORÍSTICO

Juan Bauer nació en España en 1897 y falleció en Montevideo en 1952. De este compositor y pianista, Gardel interpretó el tango cómico No te quiero más, en colaboración con Juan A. Estape (1899-1957). Lo grabó con las guitarras de Ricardo y Barbieri en 1926. Casi 30 años después, hizo toda una creación el cantor Mario Bustos con la orquesta de Juan D’Arienzo. Un párrafo dice: No te quiero más,/ ni te puedo ver,/ me dedico a la garufa,/ ahora tengo otro querer…
Otro letrista español a quien Gardel lo interpretó es Luis Bayón Herrera (Juan Pueblo), nacido en Bilbao en 1889 y fallecido en Buenos Aires en 1956. Le registró dos tangos: El taita del arrabal, en colaboración con Manuel Romero y José Padilla (este natural de Almeria), y Un tropezón, un clásico compartido con Raúl de los Hoyos, ambos grabados con las guitarras de Ricardo y Barbieri en 1922 y 1927, respectivamente. El último dice en un párrafo: Por favor lárgueme agente,/ no me haga pasar vergüenza,/ yo soy un hombre decente/ se lo puedo garantir…
De Alberto Calvera (español de Baeza) y Enrique López, es el tango Pensalo bien, que además de grabarlo Gardel en 1929, registra versiones más actuales en la discografía argentina, entre ellas la del cantor Luis Correa, de voz recia, apropiada al contendido. Fernando Catalán, guitarrista nacido en Navarra en 1896, desarrolló larga trayectoria musical en nuestro país. Integró la famosa rondalla de Daniel Caudilla Prim y Gardel le grabó el pasodoble La flores de tu balcón, en 1930 con las guitarras de Aguilar, Barbieri y Riverol.


HAY MÁS

Otros tangos conocidos de procedencia española, incluidos en el repertorio discográfico gardeliano son: Dolor (de Teodoro Diez Cepeda, apodo Amadeo Rey), compuesto en colaboración con José Pérez Morris, autor teatral madrileño, tema que alcanzó en su momento gran repercusión en la península Ibérica. Titulado Cara rota, obra de Julio Fernández Falcón, natural de Oviedo (1904) y bandoneonista de varias orquestas en Buenos Aires, ese tema tiene dos versiones de Gardel: una en España acompañado en piano y violín por Juan Cruz Mateo y Andrés Solsogna (1932) y, posteriormente, con cuatro guitarristas: Vivas, Riverol, Barbieri y Pettorosi, en 1933.
A la larga lista de autores españoles a quienes les grabó El Morocho del Abasto, debemos agregar a Diego Flores (1893/1945), natural de Madrid. Su tango Copetín, vos sos mi hermano, en colaboración con Andrés Domenech, fue llevado al disco con guitarras en octubre de 1927. Prolífico autor de música para películas y temas sinfónicos, Alejandro Gutiérrez del Barrio, nacido en León (1895/1964), escribió junto con su hermano Ramón Antonio el tango No llores más, grabado en España con guitarras, en diciembre de 1927. Por su parte, Eleuterio Iribarren, autor y compositor de Navarra, actuó en Buenos Aires en los míticos cabarets Royal Pigall y Tabaris. Gardel le grabó con guitarras en 1930 el tango Chinita, escrito en colaboración con Enrique Carrera Sotelo.


UN ÍCONO

Manuel Jovés (1886/1927), talentoso pianista y compositor, llegó a la Argentina a los 22 años, procedente de Barcelona. Muy pronto se adaptó a la música porteña y quedó inmortalizado con verdaderos clásicos de la guardia vieja. Gardel le grabó siete, entre ellos el tango Loca (con letra del madrileño Antonio Viergol), que en un párrafo dice: Loca, la llaman mis amigos,/ que solo son testigos/ de su liviano amor./ Loca, ignoran el tormento/ del gran remordimiento/ que lleva en su interior… Merecen agregarse en el valioso repertorio de Jovés los tangos: Corazón de arrabal, Patotero sentimental y Nubes de humo. A este Gardel lo grabó en tres oportunidades entre 1923 y 1930, la última con Rodolfo Biagi al piano, Antonio Rodio en violin y las guitarras de Aguilar, Barbieri y Riverol.

DUCTILIDAD

Como se sabe, Gardel abordó, además del tango, distintos géneros, incluso internacionales, por ejemplo algún fado portugués, pasodobles, fox-trots o shimmy, que estaban de moda por esa época, en gran medida de autores españoles. Del madrileño Cancio Millán (1893/1935) grabó los shimmy: Nerón (1923), El templo de Venus (1924) y Tut Ankn Amon, que escribiera con Jose Bohr (1924), más el tango El consentido (1924), realizadas todas con las guitarras de Ricardo y Barbieri.
Manuel Nolo Parada (1902/1980), nacido en La Coruña, fue guitarrista y acompañó en Buenos Aires a cancionistas de fama: Azucena Maizani, Sofía Bozán y Ada Falcón, entre otras. En colaboración con José Carmen Cicarelli escribió el tango Llevame carretero, que Carlos Gardel plasmó en el disco en noviembre de 1930. Ramón Bertrán Reyna (1901-1973) nació en Bilbao y falleció en Madrid, donde surgió su admiración por El Zorzal, que lo llevó a escribirle el tango La cieguita, .para que él lo estrenare. Su estremecedora letra dice en una parte: A pesar del mucho tiempo desde entonces transcurrido/ aún mi pecho conmovido se recuerda con dolor/ de aquel día que paseando vi en un banco a la cieguita… La música es de Kepler Lais y lo grabó El Mudo en España en 1927, con Ricardo y Barbieri.


ÚLTIMA PARTE

José Santis (1881-l973) nacido en Tarragona, conoció a Gardel en los estudios Paramount de Joinville y para él escribió el tango No sé por qué, que cantó en la película Melodía de Arrabal. Víctor Soliño (1897/1983) nació en Bayona, pero gran parte de su carrera artística la desarrolló en el Uruguay. De su extensa obra autoral, Gardel sólo le grabó el tango Mocosita, que Santis escribiera con Matos Rodríguez. También lo registraron Rosita Quiroga, Agustín Magaldi, Alberto Vila, Tita Merello, Carlos Dante, entre otros emblemas de la canción porteña.
Y finalizamos este trabajo con la cita de uno de los tangos más representativos del repertorio y estilo de Gardel. El autor fue Juan Villalba (nacido en Cádiz en 1898), quien junto con Herminio Braga y Enrique Delfino compusieron el tango Palermo, aquel cuya letra comienza así:

"Maldito seas Palermo,

me tenés seco y enfermo

 mal vestido y sin morfar.

Porque el vento los domingos

me patino con los pingos

en el Hache Nacional… "

Atrajo a Gardel su prosa burrera, una de sus pasiones, y lo grabó en octubre de 1929 con las guitarras de Aguilar y Barbieri. Entre otras versiones, existe una muy particular del cantor Carlos Almagro con la orquesta de Rodolfo Biagi, en los años 50. Como se aprecia, el aporte al tango de nativos españoles ha sido importante; lo reseñado es una muestra. Muchos nombres quedaron en el tintero.



Fuente: Oscar B. Himschoot

 

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