| Informe | Los Cien Barrios Porteños |
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Barrios porteños Barrio> “…elemento fundamental de partición del espacio urbano” (Rossi), “círculo mágico y ahistórico” (Sebreli), “Sede de luchas y reivindicaciones que lo definen como algo mas que una casa donde vivir” (Castels)
Según el libro de Germinal Nogués: “Barrio es una palabra de origen árabe (proviene de barri, que significa afueras de la ciudad)”. Lo cierto es que de la inmensa ciudad de Buenos Aires se puede hacer una subdivisión: Centro (y microcentro) y aledaños. El tango le dedicó varias de sus páginas a sus calles, y más específicamente a sus barrios, cafés. El tango se originó de la mezcla entre criollos e inmigrantes, de ella quedaron los barrios, característicos de las huellas que dejaron los grupos de inmigrantes, como lo es La Boca, a orillas del Riachuelo, lugar que mantiene intactas sus características de barrio de inmigrantes italianos: "Caminito", "La vuelta de Rocha", entre otros. De este modo se formó una idiosincrasia que mostraba el crisol de razas que intervino en la formación de la ciudad.
El tango es fruto de
esta composición que quedó impresa en el Río de la Plata, y en este
paisaje urbano se acunó u
“Boedo, sos como yo, Malevo como es el gotán, Abierto como un corazón, Que ya se cansó de penar…”
A
partir del siglo XVII comenzaron a originarse los barrios de nuestra
ciudad, tal vez para diferenciarse entre
A lo largo de los años sufrieron incontables transformaciones que fueron escritas en crónicas, diarios o pequeñas-grandes fábulas que cuentan un poco su historia. Se dice que todo comenzó para poder reunirse en los núcleos parroquiales, y también para poder administrarse de mejor manera.
La Rubia Mireya
El personaje mítico
de Buenos Aires fue mencionado en el afamado tango “Tiempos Viejos” de
Manuel Romero y con la música de Francisco Canaro. Fue estrenado por
José Muñiz en un espectáculo de revistas llamado “La maravillosa
revista” (Teatro porteño). Nos decía:
¿Te acordás hermano, la Rubia Mireya, que quité en lo de Hansen al loco Cepeda? Casi me suicido una noche por ella Y hoy es una pobre mendiga harapienta.
Es un fiel exponente de la época, y por sobre todas las cosas, además de transmitir olor a Bs. As., nos detalla la mujer de aquel entonces (fue representada por Mecha Ortiz, Susana Campos y María Aurelia Bisutti. Es por ello que Enrique Muiño lo cantó e inevitablemente fue el motivo central de otro espectáculo: “Los muchachos de antes no usaban gomina”.
de la mágica y risueña adolescencia. Cada calle que descubre mi presencia, que me esta hablando de las casas del ayer…”
Caserones para recordar Las famosas “casitas” eran aquellos grandes caserones que se alquilaban solo por un día para un grupo selecto de personas. En ellas se realizaban fiestas donde se escuchaba el prohibido sonido llamado tango. De alguna manera el tango de aquella época era un tipo de tango de prostíbulo, porque sólo allí se podía disfrutar sin ninguna restricción. En Paraguay y Pueyrredón existía la casita de “Laura, la morocha” quien era la encargada del lugar. Se dice que fue la mas concurrida de la época. Mamita fue otra, reconocida por el estreno del tango Don Juan, con la voz de “El pibe Ernesto”. Madame Blanche (en Montevideo 775) donde Enrique Saborido estrenó “Felicia” (1907) La China Rosa (Chile y Saavedra) María La Vasca (Carlos Calvo 2721) donde pasaron figuras como: Vicente Greco, Ernesto Ponzio, Rosendo Mendizábal, entre muchos más.
· Bar Sur: En San Telmo, Estados Unidos 299. · El Viejo Almacén: En Monserrat, Independencia y Balcarce. · Café Tortoni: En el mismo barrio, Av. de Mayo 829 · El Bar del Chino: En Pompeya, Beazley 3566. · Confitería Ideal: Centro, Suipacha 384.
Viejo barrio de mi ensueño, el de ranchitos iguales, como a vos los vendavales a mi me azoto el dolor. Hoy te encuentro envejecido pero siempre tan risueño...
El Morocho del Abasto
En 1984 fue clausurado como Mercado Central de la Ciudad para reabrir sus puertas luego de una larga restauración en el año 1998, convirtiéndose entonces en un shopping. Fue inevitable colocarle “Carlos Gardel” a la estación de subte que desemboca en aquel edificio, al igual que la peatonal que se encuentra en uno de sus laterales, donde se inauguró el monumento al “Morocho del Abasto”. Se puede visitar su museo, instalado en una casa donde el mismo habitó en Jean Jaurés 735.
Marinha
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