Homenaje |   Gregorio Plotnicki
 

EL QUIJOTE DEL TANGO

 

Haber conocido a Gregorio, es reconocer en el a un ser humano lleno de ternura, un idealista a carta cabal.

Se me ocurre que no es descabellado compararlo con el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha , donde al igual que el noble caballero de la novela de Cervantes tiene la ansiedad permanente de hacer justicia.

Su padre de nombre Berco, fue un inmigrante Polaco que arribo allá por el año 1928, se casa y se radica en el populoso barrio de Pompeya, exactamente en la esquina de Centenera y Tabare.

Don Plotnicki tenia una tienda donde vendía la ropa de trabajo a los obreros que laboraban en las fabricas de la zona.

En ese ambiente de sacrifico y de trabajo nació Gregorio en 1937 , eran tiempos muy duros donde el trabajo escaseaba y la pobreza se hacia sentir con todo su rigor.

Hace unos días lo entreviste para bucear sobre el origen del reducto tanguero, y  le pregunte “ Gregorio...como nació el Museo Mano Blanca ” el emocionado me respondió; Mano Blanca era una necesidad que tenia el Barrio de Pompeya dado la influencia que ejerció un vecino relevante como fue Homero Manzi; cuando vino de su lejana Añatuya  de Santiago del Estero en 1920, y vivió justamente frente a nuestra casa tres años, hasta 1923.

Acá también  acota Gregorio, había un Colegio religioso llamado Luppi donde el joven Homero fue pupilo.

Este jovencito que estaba señalado para  ser uno de los mas grandes poetas del tango,  quedo muy influenciado por el barrio de Pompeya a tal punto que le dedico tres temas, uno fue Mano Blanca, donde menciona la esquina donde vivíamos, después Barrio de Tango, y Sur que mezcla Pompeya con Boedo.

Hace veinte años se me ocurrió fundar este movimiento de honrar al Barrio, para conservar la memoria de este lugar de Buenos Aires tan caro a nuestros sentimientos.

Entonces  con un grupo de vecinos nos propusimos contar la historia de nuestro barrio y su gran influencia en la inspiración que ejerció en ese gran poeta que fue Manzi, para construir los bellos poemas de los tangos citados.

En el mes de Agosto de 1983, nos decidimos y pusimos la letra del Tango Mano Blanca en la pared  para agrado de todos los vecinos del barrio.

Don Francisco Gil, un inmigrante que había arribado al país a los 5 años, también era un vecino caracterizado de nuestro Barrio.

De muy joven entro a trabajar en la librería El Ateneo , si bien había nacido en Galicia era un hombre de Pompeya , sus amigos eran para ese entonces Sabato, Borges, Mugica Lainez, Julian Centeya entre otros...

A los tres años de comenzar yo con esta patriada de la Historia del Barrio, se acerco y me ayudo mucho en la reconstrucción de recordar este pedazo de Buenos Aires hasta que la muerte interrumpió su colaboración.

Si bien en un principio comenzamos contando la historia de Homero Manzi, después seguimos con la historia del barrio...

Le pregunto:  Gregorio,  ¿ como nace su vocación por el Tango ?

Me contesta que nunca fue un gran tanguero...

Yo de pibe lo veía a Homero Manzi, pasar por la calle en compañía de Julián Centeya, lo que recuerdo que era dirigente político de FORJA, después miembro de S.A.D.A.I.C. Guionista de Cine, Director de Cine, un hombre múltiple...

Cuando fallece prematuramente a los 43 años yo tenia 16 años.

Yo tengo grandes vivencias de mi infancia cuando el estado nos garantizaba educación publica, asistencia social, trabajo pleno...el estado nos protegía como ciudadanos, ahora han cambiado las cosas todo es privado, todo ha ido cambiando la vida de sociedad, la vida de convivencia, como extraño ese país generoso que acogió a mi padre y a mis abuelos que fueron inmigrantes, las cosas han cambiado tanto que hoy vivimos con rejas en las puertas por tema seguridad...como añoro mi infancia...

Nadie me puede quitar en ser nostalgioso de esa bella época.

Todo lo que hice y hago es en gratitud a este país al que amo, por todo lo que hizo y nos ha brindado tantas cosas bellas.

Yo estoy gratificado, nada pretendo de la vida, mi papa decía, por mas plata que tengas solo podrás comer con un tenedor...

La plata no me interesa, mi obsesión es hacer con mi amigo Pablo Schmidt vitrinas para poder exhibir todas las donaciones y que los chicos de los colegios y nuestra juventud vengan a conocer nuestro pasado...

Cuando con Pablo  recibimos en la puerta a los micros con los niños y sus maestras les entregamos las letras a cada uno de los tangos de Homero Manzi.

En general son chicos carenciados muy apreciativos y si los chicos de 5 años entran cantando el tango Mano Blanca, mis ojos se humedecen de la emoción, me siento tan gratificado porque se que hice algo bueno para el pueblo.

Ud. sabe lo importante que es para mi ayudar a no perder nuestra identidad...

Por eso es muy importante para MANO BLANCA que fundamentalmente sea visitado por los alumnos de los Colegios, ellos son nuestro futuro, y nosotros así nos sentimos que estamos siendo útiles.

Le pregunto: ...Gregorio, ¿ Como nace la ORDEN DEL BUZÓN, y porque un BUZÓN ?...

Bueno le explico... en el mes de Junio de 1999 la Empresa Correo Argentino retira el buzón que estaba instalado frente a nuestro Museo MANO BLANCA, se lo llevan y tienen razón en llevárselo, ya nadie manda cartas por ese medio, antes venia un camioncito que recorría todos los buzones y se llevaba las cartas, ahora viene un joven de la empresa y saca 3 o 4 cartas apenas...

Porque prácticamente el buzón no se usa se lo llevaron y no tuvieron en cuenta que ese artefacto era parte de nuestra escenografia barrial, que mas allá que un buzón para enviar cartas, era un símbolo muy profundo que tiene bastante que ver con nuestra infancia.

Me causo tanto dolor, que yo que no soy de hablar, ni  reclamar, ni escribir, me dio mucha bronca y envié a los  diarios Clarín y  La Nación una carta , reclamando que no se avasalle nuestra identidad, nuestra vida, dado que era una parte nuestra...

Era la referencia obligada cuando nos citábamos para ir al cine, 34 años de casados llevo con mi esposa y la primera sita donde fue.? ¡..en un Buzón.!

En un buzón que estaba por la calle Corrientes, ella me lo recordó porque yo ya lo había olvidado.

Tengo ese momento transitorio de inspiración, cuando venia en el colectivo para mi negocio y me dije le mandare una carta a Clarín y otra a La Nación; las redacte y las mande por fax, yo pensé que no la publicarían, pero a las 48 horas La Nación me la publico entera, la misma decía así...

 NOSTALGIA POR UN BUZON

 Deseo manifestar mi desazón por el retiro del buzón que se encontraba en la esquina de TABARE Y ESQUIU, precisamente donde esta un bar llamado EL BUZÓN , supongo que la iniciativa de sacarlo fue de la Empresa Correo Argentino y creo que lo hicieron porque no justificaba las pocas cartas que la gente echaba en el.

Como decisión empresaria me parece justificada, hoy en día se desecha todo lo que no es rentable, sin embargo creo que ese buzón representa la historia del barrio donde era la cita obligada de los novios, donde los muchachos se reunían para luego ir al club, a los bailes, al cine...

Donde mandábamos las cartas a nuestros familiares de Europa y luego el cartero amigo nos traía la respuesta y donde mi padre se entero de que casi toda su familia había perecido en la guerra.

El buzón representaba nuestro cordón umbilical con el mundo,

Podría decirse que con nueve baldosas sepultaron un buzón y fundamentalmente la memoria de sus habitantes.

En esa esquina funciono durante 40 años el Colegio Luppi, allí estudio Homero Manzi nuestro amado poeta, donde se inspiro para escribir los tangos SUR, BARRIO DE TANGO, MANO BLANCA.

Esos temas recorren el mundo  que nos hablan de la “nostalgia de las cosas que han pasado”, arena que la vida se llevo, ya nunca me veras recostado en la vidriera y esperándote...” (SUR).

Humildemente pido que el buzón sea restituido donde se encontraba, aunque no funcione como correo, como un homenaje a “dos viejos amigos que hoy ni recuerdo, que se habrán hecho, donde estarán...” (Barrio de Tango).

 Gregorio Plotnicki

Director del Museo Mano Blanca

Tabare 1371 - Capital

Empieza a generarse un movimiento en torno a la carta, Clarín la mutilo, en realidad de acuerdo a lo que ellos dicen no se sabe si yo estoy a favor o en contra de la reposición del buzón...

En cambio La Nación la publico enterita, y el buzón a los 16 días es reinstalado otra vez , vienen de la empresa de Correos y me tocan el timbre, salgo y veo el camioncito con el  buzón y me preguntan “...donde quiere que lo pongamos?”

Donde uds. pusieron baldosas y sepultaron la memoria de un barrio, y eso no puede ser...

Fue una alegría tan grande al comprobar que otra vez teníamos el buzón, esto ocurrió en los primeros días de Julio de 1999.

Para Agosto un amigo mío me regalo un buzón y yo lo puse en la vidriera de mi negocio.

El Sr. Antonio Petrongali fue quien me regalo ese buzoncito; a los pocos días iba caminando a la casa de mi madre que vive en el Parque Chacabuco y me dije se podría crear la Orden del Buzón...

Me motive porque ya había otras ordenes, La del Tornillo, La del Pocillo, la de La Calatrava, y tantas mas...

Pero también pensé no sonara a cargada? porque el dicho popular había la cargada de decir me vendieron un buzón, no obstante me dije voy a motorizar esta idea, y nos juntamos con mi amigo Pablo Schmidt que es un herrero notable, y le propongo hacer un buzón a escala.

El tomo medidas del buzón original e hizo una obra de arte al construir un buzoncito a escala 8 veces mas chico que el original.

Cuando empezamos a entregarlos comenzamos por nuestros vecinos, gente que el único merito fue tener hijos darles una educación, ser laburantes, honestos, y haber criado una familia, eso tiene para nosotros un merito enorme.

Empezamos de esa forma, y seguimos las entregas con los interpretes populares del Tango, Argentino Ledesma, a Beba Pugliese, a Horacio Ferrer quien nos dijo que el era un comprador compulsivo de buzones, al actor Luis Brandoni a Amelia Bence, al embajador de Croacia, al embajador de la India y a muchos mas...

Tenemos una lista interminable de personas a quien le daremos a futuro el Buzón.

Nunca hubiéramos pensado en la proyección que tiene en estos momentos, lo entregamos a personalidades de todo el mundo, a aquellos que se destacan en las distintas disciplinas, haciendo algo por su prójimo, como un reconocimiento de gratitud a todo lo que hace por nuestra cultura, nuestra tradición.

Jamás hemos pedido nada, lo damos con mucho cariño, no perseguimos ningún fin comercial.

La generosidad y la alegría de la gente , nos estimula para seguir en esta dirección, finaliza diciendo este personaje querible de Buenos Aires.

 

Oscar Mármol  -  Historiador