Homenaje  |  Los Precursores olvidados
Los olvidados: Fidel del Negro, Zenon Rolon y Leopoldo Corretjer
 
A la historia del tango no solamente la hicieron los nombres populares; existen numerosos creadores a quienes todavía no se les ha escrito una sola línea. Se tratara, entonces, de hacer justicia, con la salvedad de que esta nómina es incompleta.
 
¿Cuando surge el tango ? ¿ Quién es el promotor ? ¿Fue o sigue siendo el movimiento musical que nos representa ?, estos y muchos otros mas son los interrogantes que surgen a partir del origen, algunos fueron resueltos y otros aún son parte de la mitología porteña.
 
Si nos remontamos al 1880 podemos encontrar algunos nombres son muy reconocidos como el de Dafne Zenon Rolon músico negro, compositor y héroe de los años ’80 por componer el Himno a Sarmiento.
 
Nació en 1857 y fue amigo del general Roca, ejecutó el piano y dirigió orquestas clásicas.
 
En lo que respecta a los tangos que escribió, que nosotros denominamos como “primitivo”, uno que realmente fue un valor fue “El clavo”, otro tango que compuso fue “Firulete”, como el anterior, escritos antes de fin de siglo.
 
Dafne Zenon Rolon falleció en Morón el 13 de Mayo de 1902.
 
Leopoldo Corretjer fue uno de los más fecundos autores del cancionero escolar. Sus cantos suman una centena de títulos eminentemente educativos, patrióticos y artísticos: “El saludo a la Bandera”, “Himno a Sarmiento” y “A los muertos por la patria”, vale recordar que también efectuó el arreglo del “Himno Nacional Argentino” según el original de Blas Parera,  al que instrumentó y armonizó, quedando su arreglo ya clásico en lo interpretativo.
 
Dirigió además un coro de treinta mil escolares, con una banda de quinientos músicos cuando en 1910 se festejó el primer centenario de la Revolución de Mayo ante la Infanta Isabel de Borbón, presentándose en la Plaza Congreso.
 
Otros temas que debemos recordar : “Mate”, dedicado a Carmen Gomás; “La Razón”, al popular vespertino; “Mi negra”, que le dedicó a su amigo José Arce, y “La afiladora”.
Quedó su impronta en Eugenio M. De Alarcón a quien enseñó armonía.
 
Otro gran pianista y compositor fue Fidel del Negro, nacido el 13 de Agosto de 1899.
 
Sus maestros de piano fueron : Antonio Cerámico y Andrés Petrarca. Debutó en el tango hacia 1917 en el café “La Fratinola”, con el bandoneonísta Enrique Pollet.
Hacia 1918 inauguro el café “El Nacional” como integrante del conjunto de Roque Biafore, con quien trabajó hasta 1922.
 
Estuvo también vinculado a las orquestas de Augusto Pedro Berto, la compañía integrada por Carlos Marcucci, Salvador Grupillo (bandoneón), el “zurdito” De Franco y José Grandis en violines, tocó con Paquita Bernardo y efectuó infinidad de presentaciones teatrales, también se lo oyó junto a “la Nena”, apodo de Ricardo Luis Brignolo, en las estaciones radiales LOZ, LOY y LR8 Radio Paris, grabando también con él en discos Brünswick.
 
En 1932 se alejó de la música dejando importantes obras, todas ellas tangos; “Un pálpito”-1918 (que grabó la Típica Select); “La vida”-1922, junto con Tito; “Latidos”-1923; “La pendiente”-1920; “Resignación”-1923, “Chabonazo”-1925 y su mas famoso tango, “La mina del Ford”, escrito en 1924 sobre los versos que le entregara Pascual Contursi, que mereció la grabación inmortal de Carlos Gardel.
 
“El rey del pizzicato” se le decía cariñosamente a Juan Pedro Castillo, por su forma de ejecutar el violín, estilo heredado de su admirado Tito Roccatagliatta. Nacido en 1899, a los seis años empuñó el mandolín guiado por su intuición, interpretando los tangos en boga entonces: El otario, La moroca y El Choclo.
 
Siguió ejecutando el “panza de sapo” hasta 1913, junto con Ernesto Ponzio y Luciano Rios.
 
Ese año, ya como violinista trabajó con Donato Sabatiello en el café “Frediani”, luego en “El agua sucia”, Café de Santa Fe y Luis Maria Campos.
 
Para 1918 se lo encontraba con los hermanos “Balija” José y Luis Servidio en el café “La Puñalada” (de Triunvirato y Gurruchaga), en plena barriada porteña de Villa Crespo.
 
Al año siguiente estuvo con Roque Biafore en El Nacional y, en 1922, en el ABC con Simoni Alfaro en piano y Fumagalli y el negro Eduardo de bandoneones.
 
También actuó junto a Osvaldo Pugliese en 1924 en el café “Flandes” (Pampa y Blandengues), donde el pianista era Carlos Di Sarli.
 
En 1926 se lo vio en el café “El Parque”, de Talcahuano y Lavalle, junto con Lacueva (piano) y José Laina (Bachicha) bandoneonísta uruguayo, para integrar en 1929 la orquesta de Servidio en el gran restaurante “El Trafico" (Av. Alvear y Pereyra Lucena).
 
Como director ganó el concurso del diario “Crítica” en febrero de 1933  junto a Julio De Caro y Edgardo Donato.
 
Falleció “el rey del pizzicatto” el 16 de febrero de 1961.
 
 
 Marinha Villalobos
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