Informe |  Los Cien Barrios Porteños
 

Barrio de Villa Crespo

 

“Y aquellas otras escenas del Buenos Aires

de ayer, hoy las siento aparecer, cuando el

recuerdo me abruma, en la punta de mi

pluma y me hacen estremecer.”

(Enrique Cadícamo “Viento que lleva y trae”)

 

Sus límites: San Martín, Ángel Gallardo, Estado de Israel, Córdoba, vías del Ferrocarril General San Martín, Dorrego y Paysandú.

Su fundación

El barrio de Villa Crespo, en realidad, no nació de fundación alguna, no existe una fecha exacta en la que podamos establecer sus inicios, pero sí hechos que fueron determinantes para su progreso en la historia de la ciudad. Podemos encontrarnos en el barrio con nietos de italianos, españoles, árabes, sirios, libaneses, judíos, fruto de las grandes corrientes migratorias que hicieron al mestizaje porteño.

Finalizándose el 1800 se produjo la anexión de dos grandes terrenos o barrios a Buenos Aires: San José de Flores y Belgrano.

Lo que actualmente conocemos con el nombre de Villa Crespo, era un lugar de tránsito, al que luego se instalaron diferentes edificios que lo constituyeron como tal: la Fábrica Nacional de Calzados, fue uno de ellos.

La fábrica, que se mudó de Plaza de Mayo, provocó el establecimiento de montones de casas de trabajadores en aquellos terrenos baldíos y la parroquia San Bernardo (construida sobre un terreno donado por Salvador Benedit, quien fue el representante de la fábrica).

Su nombre se debe exclusivamente al homenaje de quien fue su segundo intendente Antonio F. Crespo.

Los límites del barrio, allá por el 1888 eran las calles Corrientes, Canning, Angel Gallardo, Avda. San Martín y el famoso Arroyo Maldonado.

 

“Arroyo Maldonado, barbijo taura

que en las aguas del Plata desangraba,

cara al sol, como un hombre y sin renuncios

del que acecha en la sombra y no da cara.

Arroyo Maldonado, cuneta rea

Agua fuerte brutal de mi barriada,

Hablar de Villa Crespo y no nombrarte

Es tirar las palabras a una zanja...

<Celedonio “Villa Crespo” en Chapaleando barro>

Es imposible no nombrar al zanjón que se ubicaba en pleno corazón del barrio, reservorio de los desechos de la ciudad que en 1932 quedó entubado bajo la calle Juan B. Justo.

Como el desaparecido arroyo Maldonado, también existió una plaza, que hoy ya no existe en el barrio frente a la iglesia parroquial: Plaza Crespo. Tomaba toda la manzana Gurruchaga, Serrano, Murillo y Muñecas, su superficie era de 12.000 metros cuadrados.

El Club Atlético Atlanta ocupa el lugar en donde se asentó la “casa de los Vascos” habitada por los vascos que el escritor Miguel Cané recordó en su libro “Juvenilla”. Estas casas fueron demolidas en 1946.

El club nació el 12 de octubre de 1904, su nombre provino de E.E.U.U., su rival fue siempre Chacarita. El nuevo estadio se inauguró en 1960.

“En Villa Crespo la conocí

cuna de guapos donde nací

barrio que fuera el jardín de mi vida

flor preferida que me encadena

en Villa Crespo mi juventud

la derrochaba sin inquietud

porque mis ansias no saben de penas

es mi cadena eslabones de juventud”

 

La Calle Corrientes

Todos los barrios tienen una calle por la cual se destacan. En el viejo Villa Crespo es la afamada calle Corrientes. En sus orígenes se llamó Boulevard Corrientes, para luego llamarse Triunvirato y finalmente Corrientes.

Por Corrientes pasaba todo el movimiento: el centro comercial, los tranvías, subterráneos, la actividad nocturna, los cafés, bulines y los cines. Todo el barrio e inclusive gente de los barrios próximos paseaban por Corrientes.

“El café Venturita y los Istueta,

las matinés y los bailes Peracca.

El café La Morocha y el barbijo

De Arolas, compadreándole en la cara...”

Celedonio E. Flores

Los cafés de Villa Crespo son muy famosos por sus nombres, or sus anécdotas, por su tango. Como todos los cafetines porteños quedaron latentes en aquellos hombres que los pudieron disfrutar. Hoy la mayoría no existen, pero quedan en el recuerdo:

Café “ABC”, en Scalabrini Ortiz (Canning) y Córdoba (Rivera) por allí pasaron nuestros tangueros: Paquita Bernardo quien nació y murió en el barrio el 10 de mayo de 1900 en Pasaje Mangiante, entre Scalabrini Ortiz y Malabia, y falleció en las calles Hidalgo y Luis Viale. Pugliese también visitó éste café y otros de la zona como “Café de la Cancha” (Rivera y Godoy Cruz), “Mitre” (Triunvirato y Acevedo) y el “American”.

Francisca Bernardo, Paquita, eligió un camino absurdo para la mujer de los años XX: ser intérprete de bandoneón para un género de dudosa moral como lo era el tango en aquella época. La mujer de ese entonces “salio a la calle”, a ganarse su salario y se reivindico demandando el voto, administrando sus bienes e ingresando a la educación.

Mujer que representa esta década fue Paquita, con el fuelle sobre las rodillas y el pelo cortado a lo garcon.

Su carrera fue muy breve porque murió a los veinticinco años. Nació en 1923 en el barrio de Villa Crespo. Tuvo de maestros a José Servidio, Pedro Mafia y E. García.

Toco el bandoneón con un conjunto masculino: Osvaldo Pugliese, Alcides Palavecino, Elvino Vardaro, Miguel Loduca y Arturo Bernardo.

Café “Venturita” ubicado en la calle Corrientes, fue una casa de tango recordado, entre otras cosas, por la actuación del trío conformado por Augusto P. Berto (Bandoneón), Domino Salerno (Guitarra) y Canaro (Violín).

Café “Guaraní”, que luego se llamó “Americano”, “Café de Martínez” y “Príncipe”.

Café “San Bernardo” uno de los más famosos del barrio, donde tambien se juega billares y ajedrez. Allí se conformó la fundación del Círculo de Ajedrez de Villa Crespo. Obviamente por allí desfilaron importantes artistas.

“¡Villa Crespo...barrio reo!

El de las calles estrechas

Y las casitas mal hechas

Que eras lindo por lo feo,

¿dónde están, que no los veo,

aquellos viejos matones,

caferatas y gaviones

que en sus posturas gotaicas

iban quebrando a las paicas

al taquiar de los pisones?...”

El “Cele” o Celedonio Esteban Flores fue un poeta de Buenos Aires, pero especialmente de Villa Crespo. Vivió en el barrio y empezó su escritura en él, dedicándola en gran parte a sus calles y su gente.

“...el grébano constructor

clavó en los huecos en flor

del andamiaje las redes

y levantando paredes

te fue matando el color...”

Hace casi un siglo atras nacía en Villa Crespo uno de los fundadores del Tango, Osvaldo Pugliese. El barrio está presente en la historia del mundo del arte que supo describir Jorge Luis Borges en su poesía y en su prosa, y del poeta de Villa Crespo, Leopoldo Marechal, como lo describió en la novela “Adan Buenosayres”.

“El hombre es un ser gregario por excelencia y en el afán de crecer, de vincularse con otros seres, enlaza sus ansias, sus esperanzas, y empieza a avanzar hacia un objetivo que en casi todos los casos se relaciona con el bienestar, con la proyección hacia el futuro (...), tiende al logro de la felicidad. Esa felicidad toma el nombre de trabajo y casa, y a través del sedentarismo se abren nuevas brechas quedarán como resultado el nacimiento de un barrio”.

Cayetano Francavilla (fundador del Ateneo Cultural de Villa Crespo) - Miguel Angel Lafuente (Miembro de la Academia Porteña del Lunfardo).

 Marinha Villalobos

 
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