Homenaje |   Orden de El Buzón
 

Gregorio Plotnicki y la Orden, creador de la Orden de El Buzón

"Que esta noche me esperan sus ojos

en la avenida Centenera y Tabaré"

 

En Centenera y Esquiú hay que detenerse para mirar una vieja casa donde se puede ver el perfil de un pequeño carro de madera fileteado que vigila desde altura, la entrada y con dos inscripciones, en un lado: "Barrio de tango, luna y misterio", y por la derecha: "Desde el recuerdo te vuelvo a ver".

Enfrente de la casa devenida en museo, se puede leer un poema pintado o la letra de un tango: "Manoblanca".

 

Aunque no es de puente alsina,
villa crespo, monserrat...
mi piba del barrio norte
tiene alma de gotan
 

Aquella esquina es muy significativa para nuestra ciudad, siendo una de las mas representativas del tango. Sobre la esquina de Centenera y Tabaré se observan tres chapas azules, una con el nombre de la calle Tabaré, la segunda lleva el nombre de la esquina "Esquina Manoblanca", la tercera lleva el nombre del poeta "Homero Manzi" 1907-1951.

En Tabaré 1371 se puede ver el busto de este gran poeta de Buenos Aires y alguna de sus tantas letras que no solo se pueden leer, sino, indefectiblemente, tararear.

Papusa de barrio norte...
con vento y nombre bacan
diquera pa' hacer un corte
y rubia como el champagne

 

Obviamente hay que nombrar al hacedor de este importante museo en homenaje a nuestro tango y a la ciudad, su nombre es Gregorio Plotnicki, quien es director del mismo y dijo, alguna vez, dedicarlo a la memoria del barrio de Pompeya, a la memoria de Manzi y del tango porteño. En el museo se encuentran además de datos hitóricos, a nivel cultural, datos que tienen que ver con lo cotidiano, con lo simple, parece como si uno se sintiera como en casa, en una charla con amigos. De aquí la importancia del museo.

Gregorio supo transformar la casa que pertenecía a su familia, desde octubre de 1945, en un museo lleno de anécdotas, de objetos de antaño conservados por su padre, colecciones de estampillas, de cajitas de fósforos, de relojes, radios, muñecos, medicamentos, juguetes que marcaron historia como el Topo Gigio, máquinas de escribir, entre otros utensilios de gran valor sentimental. Es por ello que uno indefectiblemente se siente en un ambiente lleno de historia, donde lo que parece simple, cobra un valor inmenso cuando se apela a la memoria.

Pero por sobre todas las cosas, el objeto que lo representa al museo es la colección de buzones. Cuenta Gregorio:

"…desde mi casa veía siempre el buzón que está ahí donde está el bar…el buzón era parte de nuestra infancia, de nuestra vivencia…"

Resulta que la historia de éste buzón es muy particular y parece que también dio que hablar en 1999 cuando se lo llevó el Correo Argentino. Fue entonces, cuando Gregorio hizo un petitorio a los diarios para su restitución, en donde recibió el apoyo de montones de vecinos y gente que le envió cartas para apoyarlo. Así fue como volvió el buzón a su vereda

El museo Manoblanca se inauguró en el año 1983 y está conformado por tres salas denominadas: Ben Molar, Juan Pueblito y Francisco Gil, y también tiene un patio que lleva el nombre del poeta Alberto Mosquera Montaña.

Fue en 1987 cuando se designó a la esquina "Esquina Manoblanca"

Se pueden encontrar montones de retratos de José Dames, Daniel Garibaldi, Sebastián Piana, Julián Centeya, entre otros, como así también obras de varios artistas plásticos como: Marta Luchenio, Naum Knop y de lo más importantes fileteadores: Luis Zorz, Jorge Musica, Martiniano Arce, y escultores como Lila Oliva.

 
A vos piba querida...
hoy te quiero yo cantar
si aquella fue por Chiclana
la mia va por Juncal

Desde el año 1999 el Museo Manoblanca entrega "La orden del Buzón", un reconocimiento creado por el mismo Gregorio, a la manera de Quinquela Martín, nuestro pintor argentino, quien entregaba "La orden del tornillo" o a la manera del Tortoni, quien creó "La orden del pocillo", entonces era se le hizo indispensable homenajear aquel buzón con tanta historia.

En un principio La orden del Buzón fue hecha para ser entregada a la gente del rrioba de Pompeya, pero después todo se modificó cuando en el año 2000 se empezó a entregar a personas destacadas de nuestra cultura, y luego al crecer tanto esta iniciativa, al convertirse en un verdadero acontecimiento porteño y cuando el museo se hizo pequeño, se comenzó a entregar en el café Tortoni, para el año 2003, llegando a ocupar la bodega que tiene lugar para doscientas personas.

Entre las instituciones a las cuales Gregorio homenajeó podemos destacar: la pizzería "Chiquilín", la Confitería "Las Violetas", el Café Tortoni. También nuestros grandes poetas: Germinal Nogués, Isidoro Blaisten, Horacio Ferrer, Orlando Mario Punzi, Enrique Bugatti, a ciudadanos ilustres como Atilio Stampone y Ben Molar y a gente de tango: Juan Carlos Copes, José Gobello, Eladia Blásquez, Jorge Vidal, Tita Merello, Jorge Cacho Fontana, Edmundo Muni Rivero, Hilda Bernard, Alberto Migré, Enrique Navarra, Osvaldo Berardi y El Portal del Tango entre tantos otros.

Cuadro de texto: Es un orgullo para nuestro sitio web contar con éste reconocimiento
 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Museo Manoblanca o la Esquina de poetas del barrio de Pompeya fue declarado de Interés Cultural por el Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires.

Ricardo Espinosa Belén

 
Volver