| Homenaje | Julio De Caro |
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Desde El Portal del Tango el recuerdo a uno de los pioneros del Tango. JULIO DE CARO Este
genial violinista, nació en el porteño Barrio de B Año 1911 – Con 12 años cumplidos Julito, ya era un alumno aventajado y ayuda a su padre en la enseñanza de solfeo; a los alumnos que tenía el Conservatorio. Todos los hijos siguieron el mismo derrotero, y papá José para que sus hijos sigan progresando los pone bajo el control de los profesores David Bolla y Antonio De María, dando sus exámenes en el ya famoso Conservatorio Williams, donde se destacaron por su dedicación tan disciplinada en este arte. Año 1912 - Julio De Caro empieza a destacarse de sus hermanos en la forma de interpretar. Año 1914 – Causa asombro en el público cuando lo ven ejecutar el violín, y eso se debía que por ser enjuto, no intervenía en juegos habituales de todo joven, y se estimulaba practicando noche y día el difícil instrumento. El padre, que venía de una formación lírica, veía al Tango como una música populachera, donde no miraba con buenos ojos que sus hijos fueran seducidos por una música prostibularia, de taitas y compadritos .Hasta allí el Tango era condenado socialmente por las clases altas, y Don José que por sus venas corría sangre azul, no permitía que su familia se incrimine en este desatino. Los pibes De Caro, tenían un motivo estimulador, y era que el negocio de Don José, era visitado por los mejores profesores de música e interpretes. Sucedió que un día Vicente Greco (Garrote), pasó por el negocio, pidió permiso al dueño y en un bandoneón que estaba en venta, tocó una pieza de moda, denominada La Infanta dedicada a Isabel de Borbón que visitaba nuestro país con motivo del Centenario. Julio que estaba presente, quedó impactado al ver al joven de 17 años, tocar el fueye, e instintivamente agarró su violín y para homenajear a la visita, se puso a interpretar ante el asombro de Greco, dos piezas de Garrote; El Morochito y El Pibe. Don José que presenció todo al ver su autoridad desbordada, (entendía que su hijo debería haberle pedido permiso), montó en cólera, y ni bien se retiró Greco, le impuso un duro castigo a su hijo. Pese a la reprimenda, Julito tenía bien en claro lo que quería, para su futuro, y además amigos de fierro que lo estimulaban, y lo alentaban en sus deseos de interpretar Tangos. Año 1917 – Los amigos organizaron una salida al Palais de Glace donde era figura, Roberto Firpo. Firpo tenía un cuarteto, que integraban Rocatagliatta, Ferrazano, y Michetti, y la noche que fueron estos jóvenes a presenciar la actuación le comentan al maestro Firpo que allí había un amigo que había llevado el violín y que era un extraordinario ejecutante. Firpo, lo invita al escenario para que los acompañe en un tema y le pregunta “...-. que querés tocar? , Julito presuroso le dijo, La Cumparsita. Para Firpo y sus músicos, fue escucharlo y quedar impactados por la profesionalidad que mostraba a pesar de su corta edad. Eduardo Arolas (el tigre del Bandoneón), que estaba presente, no dudó y le propuso trabajar juntos. Cuando le comentó a su madre la experiencia vivida la noche anterior en ese reducto tanguero; la madre alarmada (sabiendo la posible reacción de su esposo), se negó rotundamente a que siguiera adelante con la idea de dejar todos los estudios por el tango, como Julio en su entusiasmo, había decidido. Enterado Arolas de la negativa del padre a permitirle que el pibe De Caro, se integre al Tango, no tuvo mejor idea que tomar el toro por las astas y fue a hablar con Don José. El padre de Julio lo recibió cortésmente, y ante la propuesta de Arolas, fue terminante, “...mi hijo jamás tocará esa música, el tiene que ser médico, “, y lo despidió en forma poco cordial. Pero, el joven Julio De Caro, pese a todo tipo de oposición paterna, ya había tomado la decisión de apostar fuerte, y lanzarse al ruedo para materializar lo que mas le gustaba, tocar Tangos. De Caro y Arolas pactaron asociarse para actuar en un café de Suipacha y Lavalle, de 21 a 1 de la madrugada por el cachet de $ 20 por día. Cuando Julio vuelve a la madrugada al hogar (el primer día nomás que debutó), Don José lo esperaba levantado, y le pregunto “...de donde viene usted?, a lo que su hijo le contestó; “...de actuar en un café”, el padre sin inmutarse señalándole la puerta de calle le dijo; “...váyase de mi casa”. No obstante el dolor espiritual que sufrió, jamás expresó palabras agraviantes contra su padre; en una oportunidad, y porque se lo preguntaron dijo; “...Papá era un hombre muy bueno, pero demasiado duro”. Pasarían, 20 años ante que volviera a ver al viejo. Historia muy triste, causada por un padre duro de corazón, que no alcanzó a ver todo el talento musical que tenía su hijo, por esa ceguera; el lo perdió como hijo, pero nuestra música ganó uno de sus hijos mas dilectos. Sus comienzos Profesionales Julio, pese a ser muy joven había elegido su destino, y se integra al cuarteto de Eduardo Arolas, que estaba formado por Rafael Tuegols, y Pascual Cardarópolis, y después se incorpora Manuel Pizarro. Año 1921 – Con 22 años contrae enlace y se va a vivir al Uruguay. Forma el cuarteto de maestros, con Enrique Delfino, Manlio Francia, y Roque Biafore. Actúan en Uruguay. Año 1922 – Forma un conjunto con los notables músicos Minotto Di Cicco, Ernesto Di Cicco, Eustaquio Laurenz (Hermanastro de Pedro), Juan Trócoli, Horacio Zito, y Fioravanti Di Cicco, actuando con mucho éxito en el Royal Pigall de Uruguay. Su amor por los burros, lo sumió en una gran depresión dado que perdió mucho dinero, jugando primero y luego comprando caballos de carrera. Pero su talento musical seguía intacto que sumado a su juventud era un candidato a ser convocado por aquellos profesionales que amaban el Tango de buena calidad interpretativa. Año 1923 - Juan Carlos Cobián lo convoca para actuar en su conjunto, donde ya estaban Agesilao Ferrazano, y Pedro Mafia, Luis Petrucelli, Humberto Constanzo. Forma su Propio Conjunto El Famoso sexteto
Año 1925 –Con el afán de lograr una mayor amplitud sonora, De Caro adopta el famoso VIOLIN-CORNETA; este consistía en tener adosada una bocina dotada de una membrana vibrátil. Año 1926 – A fines de este año, Pedro Mafia abandona la orquesta para debutar como Director, en su reemplazo pasa Pedro Laurenz como primer bandoneón y como segundo ingresa el no vidente, Armando Blasco. Año 1927 – Conjuntamente con Laurenz compone el tango, MALA JUNTA. Año 1928 – Julio De Caro compone la música del Tango El Malevo, dedicado al poeta-periodista Carlos de la Púa, y el hermoso tango BOEDO, que estrenó su cantor Luis Díaz, y que grabó posteriormente otro cantor , Roberto Díaz. Año 1931 – El conjunto de Julio De Caro ya era una revelación por el estilo refinado y el buen gusto para interpretar el Tango. Los contratan de Europa para actuar, y debutan en Francia, y en Italia. Actuando en Francia, en un cabaret donde concurría lo mas granado de los personajes europeos, De Caro interpretaba Tierra Negra, Flores Negras y El Monito; cuando desde una mesa un morocho pintón que estaba con otros amigos lo aplaudía sin cesar y otro bon vivant del grupo se animó a bailar con una dama haciéndolo con mucha gracia, estos no eran nada mas ni nada menos que Carlos Gardel y Carlitos Chaplin. Cuando retorna triunfal de su gira, ante la pregunta si se había disfrazado de gaucho para actuar, contestó; “...Vengo de extirpar el gaucho, nosotros tocamos de frak y smoking”. Año 1932 – Refuerza su orquesta con notables interpretes, ellos son; Vicente Tagliacozzo, Samy Friedenthal, José Nieso y Samuel Reznik en violines, Pedro Laurenz, Armando y Alejandro Blasco, Anibal Troilo y Calixto Sallago en bandoneones; se alternan en el piano, su hermano Francisco con José Maria Rizzuti, y en contrabajo Vicente y José Sciarreta, siendo su vocalista Antonio Rodríguez Lesende. Esta orquesta fue una de las mas destacadas en esos tiempos, participando y ganando un concurso realizado en el Luna Park, iniciando una extensa gira por todo el país. Año 1934 - Compone y graba el tango EL ARRANQUE. La Escuela Decareana La profesionalidad de sus integrantes en la forma de interpretar el Tango, sumado a las ideas renovadoras empleadas en la ejecución, de la Orquesta de Julio De Caro, la convirtieron en la agrupación que marcó el camino por el que por el; transitaran todos los conjuntos, que entendían la interpretación de alto nivel que la famosa escuela había trazado. Julio plasmó en su orquesta, todo lo abrevado por las influencias recibidas de Arolas y Cobián, siendo su hermano Francisco al frente del piano un colaborador excelente donde fue figura fundamental en la creación de una manera distinta de expresar dentro de las variables de cada personalidad de ejecutante. De Caro, comentaba que lo importante en el Tango, era meterse dentro de la melodía de cada composición, para tratar de embellecerlo. El bandoneón de Maffia con ese sonido apagado, pastoso donde Pedro sin abrir el fueye sacaba unos sonidos como solamente Pichuco con los años pudo hacerlo. Laurenz, todo lo contrario, contrastaba con una forma de interpretar mas agresiva, conformaban una dupla que amalgamó a la perfección con el sonido de Mafia, compartiendo con este la labor creativa de técnica que fueron la piedra fundamental para los futuros bandoneonístas. Mafia emigra del conjunto Cuando Pedro Maffia deja el conjunto, pasa Pedrito Laurenz de primer bandoneón y como segundo se incorpora un bandoneonísta no vidente, Armando Blasco. Este interprete descollante del bandoneón, si bien no podía leer la música, privilegió en su oído y su memoria el retener íntegramente las obras. Tenía una extraordinaria digitación, y eso dio como resultado ser el complemento ideal para Laurenz. Julio De Caro, sabía a quien elegía para actuar en su conjunto, su fina intuición fue la clave para lograr esa precisión, emotividad y compenetración estilística que marcó el comienzo de la famosa escuela. Francisco fue pieza fundamental en esta nueva fisonomía, donde se proyectó desde el piano en la composición, teniendo en Osvaldo Pugliese su mejor continuador. A fines de 1934 recambio de músicos en la Orquesta. La misma queda conformada por; Julio ,violín-director, Gutierrez del Barrio y Mauricio Saiovich en violines, Carlos Marcucci, Gabriel Clausi , Félix Lipesker, y Romualdo Marcucci en bandoneones, su hermano Francisco al piano, Francisco De Lorenzo en contrabajo y Juan Carlos Otero como cantor. De Caro y los cantores
La reconciliación con el Padre
Año 1950 - Una noche, Julio tuvo un mal sueño donde premonitoriamente vio que perdía a su querido padre. Fue urgente a la casa paterna, y se tranquilizó al ver a Don José, con un pequeño malestar, en el pecho, que lo obligaba a estar en cama. Su padre lo tranquilizó al notar que Julio se veía preocupado. Dos días después, el patriarca de la familia De Caro fallecía en presencia de su hijo. La madre de esta familia tan unida fue el bálsamo que atenuó el dolor debido al vacío que dejó el padre. El 21 de Diciembre de 1961, fallecía Doña Mariana, la madre de los De Caro, que había sido para la familia el equilibrio y el factor fundamental de unión entre los hermanos. El 10 de Marzo de 1988, se produce el fallecimiento del maestro De Caro. La Escuela Decareana, prohijó a Osvaldo Pugliese como, su mas genuino continuador. Oscar Mármol
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