Historia enviada por Dino F. Mancinelli el 21/06/01
 
“A TRAVES DEL TANGO”
 
Que el tango y la milonga, no son letras muertas, es un hecho reconocido. Con la poesía contenida en ellos podríamos llenar tratados de filosofía, sociología, psicología o cualquier rama del conocimiento que se nos ocurria. ¡Si sólo con unos cuantos de sus títulos es posible obtener relaciones tan lógicas como pintorescas!  
Por ejemplo, en el terreno de las comunicaciones nos encontramos con aquéllos que desean establecerla: Charlemos, Escúchame, Óyeme y los que optan por cortarla: Calla corazón, Calla, corazón, calla. La maledicencia también está presente con: Dejá que la gente diga y Dicen que dicen. Mientras que un enamorado no se decide entre Decile que vuelva y No le digas que la quiero; otro, rencoroso, exclama No me escribas, Quemá esas cartas y un tercero lo quiere arreglar con Una carta  o Sin palabras.
Las damas, A su memoria, son muy homenajeadas con Rosicler, Alejandra, Claudinette, Felicia, Gloria, Gricel, Griseta, Ivette, Malena, Margo, Margot, María, Marión, Victoria, Normiña, Negra María, Madame Ivonne, Margarita Gauthier, Mimí Pinsón y, sin pudor alguno, Isabelita. Los hombres también reciben su porción: Julián, Cipriano y Bartolo, y más formalmente en A Cátulo Castillo, A Don Nicanor Paredes, A Homero, A Homero Manzi, Antucho Barbosa, Argañaraz, Atahualpa Yupanqui, Jacinto Chiclana, Juancito de la Ribera, Julián Navarro, Carlos Gardel, Don Enrique, Rodríguez Peña, Pigmaleón, San Pedro y San Pablo. Y no podía faltar un acto de narcisismo masculino, en el Julio Camilloni no tiene mejor idea que exaltar A mis manos.
El trino de las aves se escucha con Ave cantora y Calandria, y ¡Qué querés con ese loro! y Cotorrita de la suerte nos señalan a otro género de Pajarito. Un Ave de paso se agrega a La Cachila, mientras que Gavilán, El caburé y El chimango persiguen tenazmente a una  Palomita blanca. Todos se arreglan con un sólo Nido gaucho.
Del inmenso mundo de los insectos, únicamente una Langosta y La mariposa se dejan ver.
            
Un Zorro gris, gritando No te apurés, carablanca, persigue a Pampero, El caballo del pueblo, El caballito y El moro, que se aventuraron por las calles de la ciudad detrás de El torito. Tu perro pekinés ladra desorientado ante la invasión pecuaria.
 
Como no podía ser de otra forma, la población del país registra un alto porcentaje de coterráneos, como lo demuestran El porteñito, La porteñita, Silueta Porteña, Alma porteña, Bien criolla y bien porteña, Criollita de mis amores, Tristeza criolla, Criollita, decí que si, Sentimiento Gaucho, Era linda mi gauchita, Tristeza criolla, Monte criollo y El Entrerriano. Con su ambigüedad, El apache argentino nos desorienta un poco y El polaco,  Galleguita, La Uruguayita Lucía, La cabeza del italiano, El morocho y el oriental, Pobre colombiana y Rubias de New York, nos confirman el considerable aporte inmigratorio.
            
Los sentimientos filiales quedan al desnudo en A mi madre, Cuando era mía mi vieja, Hacelo por la vieja, ¡Perdón viejita!, Pobre mi madre querida, Se fue la pobre viejita, sin olvidar a Mi Papito, A mi padre, Papá Baltasar y La casita de mis viejos. Que este amor es recíproco se evidencia en Dios te salve m'hijo. El tío soltero no podía faltar en una típica familia argentina, igual que el Abuelito y Adiós Nonino.
            
Confirmando que Todavía hay otarios, uno se vanagloria con Yo tengo una novia, se confiesa Qué lindo es estar metido y le dedica un Bolero A mi primera novia. Una Vieja amiga que Nunca tuvo novio, reclama Mamá, yo quiero un novio.
El tabernero y La pulpera de Santa Lucía, siempre Entre curdas y manipulando El vinacho, El vino enamorado, Champagne tango, El vino triste, Whisky, La copa del olvido, una Copa de ajenjo y Un copetín, sirven La última copa a Los Mareados que se disputan la adición con un Esta noche pago yo. Un Ebrio, Frente a una copa, asegura que sólo bebe De puro curda e invita con un Tomo y obligo. Ni lerdo ni perezoso, acepta El Encopao vociferando Asco le tengo al frasco, mientras promete que ésta será La última curda. En un rincón del Cafetín, sorprendemos este diálogo de una pareja:
- ¿Quién eres tú?
- Ahora no me conocés
- ¿Sos vos? ¡Qué cambiada estás!, Ahora te llaman LulúEchaste buena... Pa'lo que te va a durar.
- No te engañes, corazón
- ¿Qué has hecho de mi cariño?, Acordate
- Andate con la otra
- Con la otra... Sonsa.  Si La noche que te fuiste quedé Como abrazado a un rencor
- Yo también.
- ¡Qué solo estoy!
- Ya estamos iguales.
- No pebeta,  Caprichosa. Yo no sé por qué te quiero
- Ahora somos Como dos extraños
- Tus besos fueron míos. Y todavía te quiero
- No puedo entregarme a ti, Te aconsejo que me olvides
- Cada día te extraño más, Para qué te quiero tanto
- Si sos Cualquier cosa. Esto es El Adiós
- Calla, Callejera... Quisiera amarte menos
- Adiós, que te vaya bien
- Cierra esa puerta
- Dejame, no quiero verte nunca más
- Tomá, Cobrate y dame el vuelto... Loca.
- Te odio, Cobarde, Mandria.
- Chorra
- Compadrón
 
Entre respetables oficios como Portero, suba y diga..., El algebrista y Giuseppe el zapatero, muchos ciudadanos se sustentan con algunos menos decorosos, destacándose El Cafisho, Carne de cabaret, Linyera, El ciruja y El quinielero. A otros,  verbigracia El cuarteador, El Carrerito y El cochero de Tranway, el progreso los ha marginado. Los profesionales están bastante mal representados por un Ave Negra y un Matasano. En actividades extra laborales, o en ausencia de éstas, en cualquiera de las Esquinas Porteñas podemos encontrarnos con un Calavera viejo, El llorón, una Carnavalera, El bohemio, El aristócrata (El shusheta) o simplemente un Haragán.
Al problema representado por la desocupación, agravada porque El circo se va…, sólo Aquél viejo almacén (que se promociona con Coplas del viejo almacén) brinda una salida a la población inactiva. También La Calesita ofrece una reducida fuente de trabajo.
Y el pueblo qué cuenta? Escuchémoslo:
- Estamos a A pan y agua. En la Argentina primer mundo, ¿Dónde hay un mango? Parece que Nadie puede evitar que nos Vayamos al diablo. Muchos jóvenes dicen Chau...no va más, Adiós Argentina, preguntando si Mañana zarpa un barco que los acerque a Dos guitas para Pan y Arroz blanco, aunque más no sea.
Mientras l Desaliento, el Desencanto y la Desilusión cunden por nuestra tierra, los gobernantes dejan que Siga el corso, con una Indiferencia que pareciera decir Y a mí qué. Que Sufra la gente Menefrega, a mí Dame la lata con Dinero, dinero y Adiós pampa mía.
Tarde...!” el presidente reconoció “Arrepentido” que el “Tango” cero “Uno” no tenía “Precio. ¡Que “Siga el baile” y nosotros “En la vía”! ¡Qué “¡Flor de fango! nuestros políticos!
Y en una quinta de Don Torcuato, alguien escuchó en “Silencio” esta “Confesión”:
-"Fumando espero" en " Soledad", que la "Justicia criolla" dicte " Sentencia" y se compruebe la " Falsedad" de lo que "Se dice de mí". “Parece mentira” que por “Envidia”  y el estallido de un “Polvorín” esté tras “La reja”.
"Esto es obra de satán" y "Absurdo". "Todo fue"  "Mala Suerte" y "Tengo miedo" de "La gayola". "Mis amigos de ayer" " me dieron "El esquinazo" y se olvidaron de los "Tiempos viejos".  ¡Qué “Suerte Negra”, estoy "Más solo que nunca", lleno de "Amargura" y " Olvidao" ¿"Nada más"  "Por qué soy reo?". También tengo el “Corazón encadenado” "A una mujer" con mis “Amores viejos”. Mi "Berretín"  es una “Muñequita” que “Nada” pide, sólo "Salud, dinero y amor".
 
Para terminar, digamos que “Al mundo le falta un tornillo”. “Qué calamidad!” con el tránsito en este “Fin de siglo” y comienzo del nuevo.  Nunca falta un “Avivato” que  De puro guapo” va transitando “Derecho Viejo  A Contramano”.
 
Hoy mismo “Caminito al taller”, por Avda. “Hipólito Yrigoyen”, “La mina del Ford”, encerró a  La bicicleta blanca” contra el “Cordón”, dejándole un “Recuerdo doloroso” “En carne propia”. Y así “Se va la vida”. “¡Atenti, pebeta!”, eso no se hace. “Si volviera Jesús” diría:  ¿Por dónde andará? el “Amor A un semejante”.
De 995 títulos recopilados, se han utilizado sólo 295.  No hay dudas de que “El tango es el tango” y además  Azúcar, pimienta y sal”. Y los dejo, porque es “De tardecita” y “Esta noche estoy de tango”.
 
 
DINO F. MANCINELLI
Muchas gracias Dino!
 
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