Historia enviada por Oscar Mármol el 13/11/2001
Julio De Caro
 
Fundador de la Escuela Decareana
 
Este genial violinista, nació en el Porteño Barrio de Balvanera, el 11 de Diciembre de 1899. Sus padres se llamaban José De Caro de Sica, y Mariana Ricciardi Villari. Fue uno de los doce hijos que tenía el matrimonio.
Sus progenitores eran  italianos y provenían de familias aristocráticas en Italia. Don José el padre (músico),  a los 27 años ya dirigía el Conservatorio de la Scala de Milán.
Cuando arriba a Buenos Aires, se instala en una casa de música y en los fondos , un Conservatorio, donde con el correr de los años, este lugar,  sería el abrevadero donde sus hijos calmarían su sed musical. Los hijos varones de los De Caro, (Francisco, Julio, Emilio, Carlos Alberto, y José), llevaban como su padre , la lírica en sus corazones, y ellos fueron los que se dedicaron mas de lleno a aprender el lenguaje de la música, haciéndolo con gozo y empeño. Julito, por ser el mas frágil de todos los hermanos , por su precaria salud  se convertiría en el protegido de  la familia. Para la música, estaba dotado de una inteligencia especial, con respecto a sus hermanos, y eso le hacía mas fácil estudiar, la teoría y el solfeo .  El padre, (muy posesivo), disponía que instrumentos tocaría cada hijo, como así también que carrera seguirían a futuro. Eso trajo aparejado discusiones donde la madre intervenía como moderadora, saliendo en defensa de sus hijos que no siempre estaban de acuerdo con lo pretendido por Don José. Vivían en una casa confortable, donde Francisco y Julio compartían la misma pieza y además las mismas expectativas musicales, donde la semilla del Tango  estaba germinando en la memoria de todos los hermanos.     El padre había dispuesto,  que Julio tocara el piano y Francisco el Violín, lo cierto es que los hermanos decidieron todo lo contrario con la consiguiente rabieta que pasó Don José, que vio como sus hijos;  pasaban a tener independencia en sus decisiones, invirtiendo los instrumentos en sus gustos. Si bien el grupo de hermanos se querían y respetaban, Francisco y Julio eran mas compinches, donde las expectativas a futuro como interpretes en el tango, iban de la mano. Los padres preocupados para que sus hijos contaran con una formación de excelencia, los mandan a Colegios de buen nivel académico. Julito, pasó por el Colegio religioso San José, y después por el Colegio Nacional Mariano Moreno. En la calle Defensa 1029, Don José tenía la casa de música y a los fondos el Conservatorio.
Año 1911 – Con 12 años cumplidos Julito, ya era un alumno aventajado y  ayuda a su padre en la enseñanza de solfeo ; a los alumnos que tenía el Conservatorio. Todos los hijos siguieron el mismo derrotero, y papá José para que sus hijos sigan progresando los pone bajo el control de los profesores David Bolla y Antonio De María, dando sus exámenes en el ya famoso Conservatorio Williams, donde se destacaron por su dedicación tan disciplinada en este arte.
Año 1912 -  Julio De Caro empieza a destacarse de sus hermanos en la forma de interpretar.
Año 1914 – Causa asombro en el público cuando lo ven ejecutar el violín, y eso se debía que por ser enjuto, no intervenía en juegos habituales de todo joven, y se estimulaba practicando noche y día el difícil instrumento. El padre, que venía de una formación lírica, veía al Tango como una música populachera, donde no miraba con buenos ojos que sus hijos fueran seducidos  por una música prostibularia, de taitas y compadritos. Hasta allí el Tango era condenado socialmente por las clases altas, y Don José que por sus venas corría sangre azul, no permitía que su familia se incrimine en este desatino.  Los pibes De Caro, tenían un motivo estimulador, y era que el negocio de Don José, era visitado por los mejores profesores de música e interpretes. Sucedió que un día Vicente Greco (Garrote), pasó por el negocio, pidió permiso al dueño y en un bandoneón que estaba en venta, tocó una pieza de moda, denominada La Infanta dedicada a Isabel de Borbón que visitaba nuestro país con motivo del Centenario. Julio que estaba presente, quedó impactado al ver al joven de 17 años, tocar el fueye, e instintivamente agarró su violín y para homenajear a la visita,  se puso a interpretar ante el asombro de Greco, dos piezas de Garrote; El Morochito y El Pibe. Don José que presenció todo al ver su autoridad desbordada, (entendía  que su hijo debería haberle pedido permiso),  montó en cólera, y ni bien se retiró Greco, le impuso un duro castigo a su hijo. Pese a la reprimenda,  Julito  tenía bien en claro lo que quería, para  su futuro, y además  amigos de fierro que lo estimulaban, y lo alentaban en  sus deseos de interpretar Tangos.
Año 1917 – Los amigos organizaron una salida al Palais de Glace donde era figura, Roberto Firpo.
Firpo tenía un cuarteto, que integraban Rocatagliatta, Ferrazano, y Michetti, y la noche que fueron estos jóvenes a presenciar la actuación le comentan al maestro Firpo que allí había un amigo que había llevado el violín y que era un extraordinario ejecutante. Firpo, lo invita al escenario para que los acompañe en un tema y le pregunta “..-. que querés tocar? , Julito presuroso le dijo, La Cumparsita. Para Firpo y sus músicos, fue escucharlo y quedar impactados por la profesionalidad que mostraba a pesar de su corta edad.  Eduardo Arolas (el tigre del Bandoneón), que estaba presente , no dudó y le propuso trabajar juntos. Cuando le comentó a su madre la experiencia vivida la noche anterior en ese reducto tanguero; la madre alarmada (sabiendo la posible reacción de su esposo), se negó rotundamente a que siguiera  adelante con la idea de dejar todos los estudios por el tango, como Julio en su entusiasmo, había decidido. Enterado Arolas de la negativa del padre a permitirle que el pibe De Caro,  se integre al Tango, no tuvo mejor idea que tomar el toro por las astas y fue a hablar con Don José.   El padre de Julio lo recibió cortésmente, y ante la propuesta de Arolas, fue terminante, “...mi hijo jamás tocará esa música, el tiene que ser médico, “, y lo despidió en forma poco cordial. Pero, el joven Julio De Caro, pese a todo tipo de oposición paterna, ya había tomado la decisión de apostar fuerte, y lanzarse al ruedo para materializar lo que mas le gustaba,tocar Tangos. De Caro y  Arolas pactaron asociarse para actuar en un café de Suipacha y Lavalle, de 21 a 1 de la madrugada por el cachet de $ 20 por día. Cuando Julio vuelve a la madrugada al hogar (el primer día nomás que debutó), Don José lo esperaba levantado, y le pregunto “...de donde viene usted ?, a lo que su hijo le contestó ; “...de actuar en un café”, el padre sin inmutarse señalándole la puerta de calle le dijo; “...váyase de mi casa”. No obstante el dolor espiritual que sufrió, jamás expresó palabras agraviantes contra su padre; en una oportunidad , y porque se lo preguntaron dijo;  “...Papá era un hombre muy bueno, pero demasiado duro”. Pasarían, 20 años ante que volviera a ver al viejo. Historia muy triste, causada por un padre duro de corazón, que no alcanzó a ver todo el talento musical que tenía su hijo, por esa ceguera; el lo perdió como hijo, pero nuestra música ganó uno de sus hijos mas dilectos.
 
 Sus comienzos Profesionales
 
Julio, pese a ser muy joven había elegido su destino, y se integra al cuarteto de  Eduardo Arolas , que estaba formado por Rafael Tuegols, y Pascual Cardarópolis, y después se incorpora Manuel Pizarro.
Año 1921 – Con 22 años contrae enlace y se va a vivir al Uruguay. Forma el cuarteto de maestros, con Enrique Delfino, Manlio Francia, y Roque Biafore. Actúan en Uruguay.
Año 1922 – Forma un conjunto con los notables músicos Minotto Di Cicco, Ernesto Di Cicco, Eustaquio Laurenz (Hermanastro de Pedro), Juan Trócoli, Horacio Zito, y Fioravanti Di Cicco, actuando con mucho éxito en el Royal Pigall de Uruguay. Su amor por los burros, lo sumió en una gran depresión dado que perdió mucho dinero, jugando primero y luego comprando caballos de carrera. Pero su talento musical seguía intacto que sumado a su juventud era un candidato a ser convocado por aquellos profesionales que amaban el  Tango de buena calidad interpretativa.
Año 1923 - Juan Carlos Cobián lo convoca para actuar en su conjunto, donde ya estaban Agesilao Ferrazano, y Pedro Mafia, Luis Petrucelli, Humberto Constanzo .
 
Forma su Propio Conjunto
El Famoso sexteto
 
Año 1924 – Convoca a sus hermanos y forma un conjunto integrado por, Julio y Emilio De Caro, violines,  Luis Petrucelli y Pedro Mafia, bandoneones, Francisco De Caro, piano, y Ruperto Thompson   en contrabajo debutando en el café Colón de Avda. de Mayo y Bernardo de Irigoyen. En este año se produce el nacimiento del mejor dúo de bandoneones que tuvo el tango,Mafia-Laurenz. Esto sucede porque Petrucelli deja el sexteto y De Caro busca un reemplazante de la misma categoría. Julio De Caro convoca al joven Pedro Laurenz para que lo remplace.  Al fallecer ese mismo año su contrabajista Thompson, lo reemplaza con Enrique Kraus.
Año 1925 –Con el afán de lograr una mayor amplitud sonora, De Caro adopta el famoso VIOLIN-CORNETA; este consistía en tener adosada una bocina dotada de una membrana vibrátil.
Año  1926 – A fines de este año, Pedro Mafia abandona la orquesta para debutar como Director, en su reemplazo  pasa Pedro Laurenz como primer bandoneón y como segundo ingresa  el no vidente, Armando Blasco. 
Año   1927 – Conjuntamente con Laurenz compone el tango, MALA JUNTA. 
Año 1928 – Julio De Caro compone la música del Tango El Malevo, dedicado al poeta-periodista Carlos de la Púa, y el hermoso tango BOEDO, que estrenó su cantor Luis Díaz,  y que grabó posteriormente otro cantor , Roberto Díaz.            
Año 1931 – El conjunto de Julio De Caro ya era una revelación por el estilo refinado y el buen gusto para interpretar el Tango. Los contratan de Europa para actuar, y debutan en Francia ,y  en Italia.
Actuando en Francia, en un cabaret donde concurría lo mas granado de los personajes europeos , De Caro interpretaba Tierra Negra, Flores Negras y El Monito; cuando desde una mesa un morocho pintón que estaba con otros amigos lo aplaudía sin cesar y otro bon vivant del grupo se animó a bailar con una dama haciéndolo con mucha gracia , estos no eran nada mas ni nada menos que Carlos Gardel y Carlitos Chaplin.  Cuando retorna triunfal de su gira, ante la pregunta si se había disfrazado de gaucho para actuar, contestó; “...Vengo de extirpar el gaucho, nosotros tocamos de frak y smoking”.
Año 1932 –Refuerza su orquesta con notables interpretes, ellos son; Vicente Tagliacozzo, Samy Friedenthal, José Nieso y Samuel Reznik en violines, Pedro Laurenz, Armando y Alejandro Blasco, Anibal Troilo y Calixto Sallago en bandoneones; se alternan en el piano, su hermano Francisco con José Maria Rizzuti, y en contrabajo Vicente y José Sciarreta, siendo su vocalista Antonio Rodríguez Lesende. Esta orquesta fue una de las mas destacadas en esos tiempos, participando y ganando un concurso realizado en el Luna Park, iniciando una extensa gira por todo el país.
Año 1934  - Compone y graba el tango EL ARRANQUE.
 
La Escuela Decareana
 
La profesionalidad de sus integrantes en la forma de interpretar el Tango, sumado a las ideas renovadoras empleadas en la ejecución, de la Orquesta de Julio De Caro, la convirtieron en la agrupación que marcó el camino por el que  por el;  transitaran todos los conjuntos, que entendían la interpretación de alto nivel que la famosa escuela había trazado. Julio plasmó en su orquesta, todo lo abrevado  por las influencias recibidas de Arolas y Cobián, siendo su hermano Francisco al frente del piano un colaborador excelente donde fue figura fundamental en la creación de  una manera distinta de expresar dentro de las variables de cada personalidad de ejecutante. De Caro, comentaba que lo importante en el Tango,  era meterse dentro de la melodía de cada composición, para tratar de embellecerlo. El bandoneón de Maffia con ese sonido apagado, pastoso donde Pedro sin abrir el fueye sacaba unos sonidos como solamente Pichuco con los años pudo hacerlo. Laurenz, todo lo contrario, contrastaba con una forma de interpretar mas agresiva, conformaban una dupla que amalgamó a la perfección con el sonido de Mafia, compartiendo con este la labor creativa de técnica que fueron la piedra fundamental para los futuros bandoneonístas .
 
Mafia emigra del conjunto
 
Cuando Pedro Maffia deja el conjunto, pasa Pedrito Laurenz de primer bandoneón y como segundo se incorpora un bandoneonísta no vidente, Armando Blasco. Este interprete descollante del bandoneón, si bien no podía leer la música, privilegió en su oído y su memoria el retener íntegramente las obras. Tenía una extraordinaria digitación, y eso dio como resultado ser el complemento ideal para Laurenz. Julio De Caro, sabía a quien elegía para actuar en su conjunto, su fina intuición fue la clave para  lograr esa precisión, emotividad y compenetración estilística  que marcó el comienzo de la famosa escuela. Francisco fue pieza fundamental en esta nueva fisonomía, donde se proyectó desde el piano en la composición, teniendo en Osvaldo Pugliese su mejor continuador. A fines de 1934 recambio de músicos en la Orquesta. La misma queda conformada por; Julio ,violín-director, Gutierrez del Barrio y Mauricio Saiovich en violines, Carlos Marcucci, Gabriel Clausi , Felix Lipesker, y Romualdo Marcucci en bandoneones, su hermano Francisco al piano, Francisco De Lorenzo en contrabajo y Juan Carlos Otero como cantor.
 
De Caro y los cantores
 
De Caro era reacio a los cantores, y hasta a veces despectivo en sus expresiones cuando salía  una conversación sobre este tema. El sostenía que  “...no me gusta escribir para cantores; porque en su gran mayoría no eran merecedores que yo me  tomara el trabajo de dedicar largas horas durante muchos días, para que ellos que no estudian ni practican, aparezcan en ultimo momento a desafinar.”
Sin duda había heredado de su papá, esa dureza para calificar a aquello que no aceptaba.  No obstante reconocía que los poetas del tango eran pieza fundamental donde a través de las letras expresaban , tristezas y alegrías, típicas de la vida misma, y esa realidad era justamente el Tango, adaptarse cíclicamente a los tiempos y gustos populares, que irían corriendo, como fueron mas adelante, las etapas de Darienzo, Maderna, o Piazzolla . Rescata, no obstante a aquellos interpretes que con vocalización, y dedicación toman su labor en serio y pasan a ser parte importante en el conjunto. Y por último suaviza su concepto al decir que de última son hijos dilectos de Carlos Gardel, y eso los hace quererlos. Sus cantores fueron; Felix Guiterrez; Lito Bayardo; Luis Diaz; Pedro Lauga; Juan Lauga; Teofilo Ibáñez; Carlos Marambio Catán; Antonio Rodríguez Lesende; Edmundo Lionel Rivero; Héctor  Farrel; Agustín Volpe; Roberto Quiroga; Carlos Vivan; Roberto Medina; Fanny Navarro; Orlando Verri; Roberto Taibo. Don Julio comentaba en rueda de amigos que Eduardo Arolas creó la escuela del bandoneón, Pedro Mafia es un hijo legítimo de el, y también Ciriaco Ortiz. Otro que debe figurar en la historia del Tango es Pedro Laurenz, el bandoneón mas completo que conocí, Pichuco tomaba un poco del famoso duo, Mafia-Laurenz. Osvaldo Pugliese es mi mejor hijo espiritual.(comentó en cierta oportunidad, y no era para menos fue el continuador genuino de su forma de interpretar). Sus composiciones mas hermosas fueron; Tierra Querida, Boedo, Buen Amigo, Guardia Vieja, Todo Corazón, Mala Junta, Orgullo Criollo, La Rayuela , Copacabana, El Arranque, El Malevo, El Monito, Moulin Rouge , El Mareo, Fuego, Chiclana, Olimpia, Batida Nocturna, Chantecler, El Tigre del Bandoneón, Al Buenos Aires que se fue, y su último tango,  Calla corazón calla.                 
 
La reconciliación con el Padre
 
Año  1936 – Julio actuaba en el Teatro Opera, y cuando finalizó  y se retiraba, vio que en el hall, estaban esperándolo sus padres.¡Que grata sorpresa!, su corazón se aceleró de la emoción, no era para menos, su querido viejo estaba recibiéndolo con los brazos abiertos y lágrimas en los ojos. Habían pasado  20 largos años de desavenencia con su viejo, y por respeto y prudencia, dado que su padre en su dureza lo había echado de la casa, pensó que nunca le perdonaría, por haberse dedicado al Tango.(cabe agregar que durante todo ese lapso, el jamás dejó de mandarles a sus padres los recortes de los diarios donde se hablaba de el). Don José con mas años, y asumiendo la realidad que el Tango en su crecimiento;  era la  mas grande expresión musical del país, que era nuestra música que nos identificaba culturalmente en el mundo, reconoció en su amado Julito una de los mas grandes iconos tangueros. Padre e hijo se encuentran y se estrechan en un fuerte abrazo, donde corrían las lágrimas producto de la emoción, una reconciliación familiar esperada por su madre y sus hermanos, donde toda la familia agradeció a Dios que por fin se terminara este estéril distanciamiento. Julio con mucha alegría le dijo “...papá gracias, todo lo que soy se lo debo a usted y a mamá por haberme inculcado cuando joven; el tesón por aprender música.”  Fue un día inolvidable donde todos se trasladaron al hogar paterno, (para festejar el reencuentro),  y allí estaban reunidos todos los hermanos para darle a Julio, la bienvenida al seno familiar.
Año 1950 - Una noche, Julio tuvo un mal sueño donde premonitoriamente vio que perdía a su querido padre. Fue urgente a la casa paterna, y se tranquilizó al ver a Don José, con un pequeño malestar, en el pecho, que lo obligaba a estar en cama. Su padre  lo tranquilizó al notar que Julio se veía preocupado.  Dos días después , el patriarca de la familia De Caro fallecía en presencia de su hijo.  La madre de esta familia tan unida fue el bálsamo que atenuó el dolor debido al vacío que dejó el padre.  El 21 de Diciembre de 1961, fallecía Doña Mariana, la madre de los De Caro, que había sido para la familia el equilibrio y el factor fundamental de unión entre los hermanos.  El 10 de Marzo  de 1988, se produce el fallecimiento del maestro De  Caro. La Escuela Decareana, prohijó a Osvaldo Pugliese como,  su mas genuino continuador.
 
                                                                                        Oscar Mármol

 

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