Historia enviada por Oscar Mármol - 2/5/2002
 

El balazo de Gardel

 
El 10 de Diciembre de 1915, Carlos se encuentra en el Palais de Glace, con sus amigos Carlos Morganti y Elías Alippi. Este último buen bailarín de Tango con su figura espigada, se lució en algunos cortes. Un grupo de "niños bien" que estaban también en el lugar, comenzó a burlarse de la extrema delgadez de Alippi, con palabras soeces , Carlos conocedor de esos ambientes, exhorta a su amigo para que no les haga caso y a fin de evitar males mayores, deciden retirarse a cenar en un restaurante de Palermo. A la salida, los jóvenes provocadores renuevan sus burlas y les cierran el paso. Entre Carlos y un agente de policía que estaba de facción, consiguen calmarlos y tomando un automóvil de alquiler, se encaminan hacia el destino previsto. Luego de un  corto trayecto, deben detenerse porque el tráfico esta interrumpido  y de pronto advierten que son rodeados por tres coches. Carlos desciende y va a encararlos "miren muchachos, nosotros somos gente grande y no tenemos nada que ver con las diversiones de ustedes, así que agarren para otro lado y déjennos en paz". Los otros no ceden. En ese momento Carlos hace un ademán llevándose una mano al pecho.  Uno de los provocadores, posiblemente algo ebrio, interpreta el gesto como una amenaza y profiere un grito de alerta. Entonces su compañero, Roberto Guevara, extrae un revolver y dispara sobre Gardel a quemarropa, quien cae herido en el pecho, mientras sus agresores huyen. Con sumo cuidado y en el mismo coche es llevado primero a la Asistencia Pública y luego al Hospital Ramos Mejía. Luego de los consiguientes estudios, los médicos determinan que la bala está alojada en el pulmón izquierdo y en virtud de la buena evolución del cantor, deciden no extraerla pues presumen que se enquistará sin producir molestias, como realmente ocurrió. Esta bala, descubierta en el cuerpo de Gardel, después de Medellín, dio nacimiento a la historia de un altercado de este con Samper Mendoza, tal el nombre del piloto del avión. También circuló la versión de que el Guevara autor del disparo, era el padre del que luego fue Ernesto Guevara de la Serna, es decir "El Che". Esta versión fue desmentida por el propio aludido, Arquitecto Ernesto Guevara Linch y se conoció en reportajes radiofónicos expresa por el mismo. Los niños bien aludidos mas arriba, corresponde acotar, portaban ilustres apellidos y eran nacidos en cuna de lujo. Deseosos de participar de la noche porteña donde reinaba el tango, pero también los sujetos de avería, se juntaban en grupos para darse coraje, con el tiempo, ellos  se transformaron en peligrosos con armas de fuego que portaban en cantidad. Así nació en la imaginería popular el nombre de "patotas" para esos grupos y "patoteros" para sus integrantes.
 
Francisco Carames
 
 

Si desea contarnos historias relacionadas con el tango envíenos el material a: info@elportaldeltango.com