Historia enviada por Oscar Mármol el 25/10/2001
Anibal Troilo y la SADE
 
En la Revista VIVA del diario Clarín,  del 28-10-01, el escritor , dramaturgo, y periodista Vicente Battista, relata un episodio que allá por el año 1966, vivió con el querido Pichuco, al que no conocía , pero que no nos debe extrañar,  porque el Gordo era así, bueno, paternal, humilde, servicial. Cuenta Battista,  que ellos editaban una revista titulada “El Escarabajo de Oro”, y que habían decidido hacerle un justo homenaje al poeta Mario Jorge De Lellis, dado que le quedaba poca vida, y  reconocían en el al continuador de la obra de Raúl González Tuñón , Nicolás Olivari, y Cesar Tiempo. Agrega Battista, que ese homenaje era un poco el agradecimiento de toda una generación al poeta que mas se le debe.  Que mejor lugar comenta Battista que realizarlo en la SADE, que en se tiempo funcionaba en un viejo caserón de la calle México. Ya habían hecho los arreglos, iban a hablar en nombre de la SADE, Osvaldo Rosler,  y Horacio Salas, y Abelardo Castillo en nombre de “El Escarabajo de Oro”. El homenajeado leería alguno de sus poemas, ninguna sorpresa, presentación de escritores, con palabras de escritores en la casa de los escritores, seguíamos las normas de la época, comenta. Estábamos a punto de hacer imprimir las invitaciones, cuando De Lellis nos habló de su fantasía, algo así como el sueño del pibe dijo. Era un sueño sin mas vueltas, se imaginaba él, leyendo sus poemas y a su lado Anibal Troilo, acompañándolo con el fueye. ¡Nada menos que Pichuco !. Por otra parte no había noticias de que el tango, hubiera entrado alguna vez en los severos salones de la SADE. Lo de De Lellis era casi un sacrilegio, pero por sobre todo era un sueño y los sueños están para cumplirse; fuimos a buscar a Troilo. “Tenemos que pedirle algo”, le dijimos...Troilo nos escuchó con los ojos semicerrados; de tanto en tanto movía apenas la cabeza, como afirmando. Cuando dejamos de hablar , habló el; “Que día y a que hora?” - preguntó. El 5 de Abril, el martes 5 de Abril, a la siete de la tarde....contestamos.
“Alli estaremos” dijo en plural. Debo reconocer acota Battista, que hasta las seis y media del martes 5 de abril  la promesa de Troilo, me había parecido un simple acto de gentileza, dudaba mucho de que viniera. A las siete menos cuarto entendí el plural. PICHUCO abría la marcha, detrás, a un par de pasos, lo seguía Roberto Grela, y un poco mas atrás, Tito Reyes. El bandoneón de Troilo, la guitarra de Grela, y la voz de Tito Reyes, era mas de lo que podíamos haber imaginado. Hablaron Rossler, Castillo, Salas; Enrique Ardissone leyó algunos poemas. Por último  De Lellis, con un tono cargado de copas y madrugadas, dijo el “Canto a los hombres del vino tinto”. Cuando llegó el verso “Viejos amigos, cantantes de violetas” se oyeron los primeros acordes del bandoneón de Troilo y casi inmediatamente la guitarra de Grela, después cantó Tito Reyes. Una semana mas tarde , un grupo de honorables señoras, habilidosas a la hora de componer madrigales, envió una carta de protesta a los diarios y a la Comisión Directiva de la SADE, decían que se había ofendido a la augusta casa de los escritores. Termina relatando Batista, han pasado 35 años . Esas señoras ya no están, cambiaron los Gobiernos, las calles, y hasta el siglo. El fuelle de Troilo, sin embargo , las cuerdas de Grela y los versos de De Lellis continúan inalterables, la misma magia de aquella noche en que se unieron para hacer posible un sueño y para, de paso, lograr que el Tango entrase definitivamente en los venerables salones de la SADE.
 
P.D.: Vicente Battista es escritor, dramaturgo, y periodista. En 1995 su novela Sucesos Argentinos, ganó el premio Planeta.
 
Oscar Mármol

 

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