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Anibal Troilo y la SADE
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En la Revista VIVA del diario
Clarín, del 28-10-01, el escritor , dramaturgo, y periodista Vicente
Battista, relata un episodio que allá por el año 1966, vivió con el querido
Pichuco, al que no conocía , pero que no nos debe extrañar, porque el Gordo
era así, bueno, paternal, humilde, servicial. Cuenta Battista, que ellos editaban una
revista titulada “El Escarabajo de Oro”, y que habían decidido hacerle un
justo homenaje al poeta Mario Jorge De Lellis, dado que le quedaba poca
vida, y reconocían en el al continuador de la obra de Raúl González Tuñón ,
Nicolás Olivari, y Cesar Tiempo. Agrega Battista, que ese homenaje era un
poco el agradecimiento de toda una generación al poeta que mas se le debe. Que mejor lugar comenta Battista que
realizarlo en la SADE, que en se tiempo funcionaba en un viejo caserón de la
calle México. Ya habían hecho los arreglos, iban a
hablar en nombre de la SADE, Osvaldo Rosler, y Horacio Salas, y Abelardo
Castillo en nombre de “El Escarabajo de Oro”. El homenajeado leería alguno de sus
poemas, ninguna sorpresa, presentación de escritores, con palabras de
escritores en la casa de los escritores, seguíamos las normas de la época,
comenta. Estábamos a punto de hacer imprimir las
invitaciones, cuando De Lellis nos habló de su fantasía, algo así como el
sueño del pibe dijo. Era un sueño sin mas vueltas, se imaginaba
él, leyendo sus poemas y a su lado Anibal Troilo, acompañándolo con el fueye.
¡Nada menos que Pichuco !. Por otra parte no había noticias de que el
tango, hubiera entrado alguna vez en los severos salones de la SADE. Lo de De Lellis era casi un sacrilegio,
pero por sobre todo era un sueño y los sueños están para cumplirse; fuimos a
buscar a Troilo. “Tenemos que pedirle algo”, le dijimos...Troilo
nos escuchó con los ojos semicerrados; de tanto en tanto movía apenas la
cabeza, como afirmando. Cuando dejamos de hablar , habló el; “Que día y a
que hora?” - preguntó. El 5 de Abril, el martes 5 de Abril, a la
siete de la tarde....contestamos.
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“Alli estaremos” dijo en plural. Debo reconocer acota Battista, que hasta
las seis y media del martes 5 de abril la promesa de Troilo, me había
parecido un simple acto de gentileza, dudaba mucho de que viniera. A las siete menos cuarto entendí el
plural. PICHUCO abría la
marcha, detrás, a un par de pasos, lo seguía Roberto Grela, y un poco mas
atrás, Tito Reyes. El bandoneón de
Troilo, la guitarra de Grela, y la voz de Tito Reyes, era mas de lo que
podíamos haber imaginado. Hablaron Rossler,
Castillo, Salas; Enrique Ardissone leyó algunos poemas. Por último De
Lellis, con un tono cargado de copas y madrugadas, dijo el “Canto a los
hombres del vino tinto”. Cuando llegó el verso “Viejos amigos, cantantes de
violetas” se oyeron los primeros acordes del bandoneón de Troilo y casi
inmediatamente la guitarra de Grela, después cantó Tito Reyes. Una semana mas
tarde , un grupo de honorables señoras, habilidosas a la hora de componer
madrigales, envió una carta de protesta a los diarios y a la Comisión
Directiva de la SADE, decían que se había ofendido a la augusta casa de los
escritores. Termina
relatando Batista, han pasado 35 años . Esas señoras ya no están, cambiaron
los Gobiernos, las calles, y hasta el siglo. El fuelle de
Troilo, sin embargo , las cuerdas de Grela y los versos de De Lellis continúan
inalterables, la misma magia de aquella noche en que se unieron para hacer
posible un sueño y para, de paso, lograr que el Tango entrase definitivamente
en los venerables salones de la SADE.
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P.D.: Vicente Battista es escritor,
dramaturgo, y periodista. En 1995 su novela Sucesos Argentinos, ganó el
premio Planeta.
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- Oscar Mármol
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