Letra: A. Martinelli Massa
Música: E. Donato
 
 
Todo es calma por mi barrio de faroles mortecinos...
En la esquina cabecea el caballo del botón,
mientras este se prepara pa la ronda consabida, apagando el cigarrillo en el fierro del buzón.
 
Toca, pito con desgano, en el medio de la calle;
a lo lejos le devuelven el silbato batidor...
El matungo, de soslayo, balconea al chaferola, palpitando la patiada al confín de la sección...
 
Ya no están en la barriada el botón y rocinante.
Los ladrillos repercuten en los patios del lugar:
una sombra se desliza por la calle solitaria,
en procura de una puerta que han dejado sin cerrar...
(bis)
 
Mas de pronto suena un tiro que alborota la perrada, una sombra tambleante busca apoyo en la pared; aparecen los botones, se despierta el vecindario y la sombra se desangra por un beso de mujer.
(bis)