www.elportaldeltango.com
Letra: Julio Camilloni.
Música: Mario
De Marco.
Llegaste como un pájaro
perdido,
golpeado sin piedad por
la tormenta,
y fue mi pobre cuarto como
un nido
donde pudiste reparar tus
fuerzas.
Estabas al alcance de mi
maní
y quisiste pagar aquella
deuda;
yo nunca he sido esclavo
del instinto,
ni acostumbrado a cobrar
así las cuentas.
Yo recordé a mi novia,
la primera,
que me dejo en las manos
su perfume;
mi soledad tentada, lo confieso.
Hubiera sido usura
me sugirió, traidora,
su zarpazo,
cobrarte así lo que
te había dado;
y te deje pasar, sin quererme
cobrar...
y estabas al alcance de
mi mano.
Sabia que llegaba acosada
por la jauría de
los hombres lobos,
y yo quise probarte con
mi gesto,
que era mas hombre, así,
que tantos otros.
Que importa que sonría
cierta gente...
Yo me siento mejor frente
a la vida,
si yendo con alguno de tu
brazo,
me saluda, cordial, tu mano
amiga.
Yo recordé a mi novia...etc,
etc... |