- Letra: Reinaldo
Yiso
Música: Pascual
Mamone
Año: 1955
No llores, alma mía,
la gente está mirando,
bailemos este tango, el
tango del adiós.
Así, entre mis brazos,
mirándote a los ojos,
yo quiero despedirme sin
llanto ni dolor.
La vida caprichosa nos puso
frente a frente,
prendiendo en nuestro pecho
la hoguera de un querer,
mas hoy la misma vida nos
manda separarnos;
el sueño de querernos,
ya ves, no puede ser.
Bailemos
como antes, cariñito,
abrazados, bien juntitos,
sólo un alma entre
los dos.
Bailemos,
que no vea en tus pupilas
ni una lágrima furtiva
ni una sombra ni un dolor.
Bailemos,
que después, ya sin
tus ojos,
he de arrancar tu sollozo
por tu amor y por mi amor.
Siempre estarás en
mi desvelo,
como una estrella en el
cielo
prendida en mi corazón.
No intentes rebelarte, lo
nuestro es imposible;
un sueño irrealizable
que nunca floreció.
¡Qué importa
que nos una un mismo sentimiento
y encienda en nuestras almas
la antorcha del amor...!
Que tengas mucha suerte,
que Dios no te abandone,
yo sé que a mí
me espera la eterna soledad,
no tiembles en mis brazos,
te ruego me perdones,
el tango ya termina , salgamos
a llorar... |