- Letra: Rodolfo
Sciamarella
Música:
Alfredo Malerba
Año: 1937
¡Dejame! No quiero
que me beses,
por tu culpa estoy sufriendo
la tortura de mis penas.
¡Dejame! No quiero
que me toques,
me lastiman esas manos,
me lastiman y me queman.
No prolongues más
mi desventura;
si eres hombre bueno, así
lo harás.
Deja que prosiga mi camino,
se lo pido a tu conciencia,
¡no te puedo amar!
¡Besos brujos!
Besos brujos que son una
condena
de desdichas y dolor.
Besos brujos...
Yo no quiero que mi boca
maldecida
traiga más desesperanzas
a mi alma y a mi vida.
Besos brujos...
¡Ah, si pudiera arrancarme
de los labios esta maldición!
¡Dejame! No quiero
que me toques,
yo no quiero que me beses,
lo que quiero es librarme;
nuevas esperanzas en tu
vida
te traerán el dulce
olvido,
pues tienes que olvidarme.
Deja que prosiga mi camino
que es la salvación
para los dos.
¿Qué ha de
ser tu vida al lado mío?
¡El infierno y el
vació,
tu amor sin amor! |