www.elportaldeltango.com

Letra: Cátulo Castillo 
 Música: Cátulo Castillo 
                                     Año: 1925

Una mañana fría, te vi por vez primera
por la desierta calle, rozando la pared,
como si el viento helado que barría la acera
te acelera el paso, camino del taller.
Y en el fondo grisáceo de aquel día de hielo,
ponían una nota de ironía mordaz
el sol de tus cabellos, tus pupilas de cielo
y el cuerpito aterido que envolvía el percal.

Recitado
Había en tus pasitos taconeo de tango
y frufruces de seda en tu marcha sensual;
pero tu personita claudicaba en el fango,
bajo el fardo de ropas que nunca te pondrás.

Y marcha así
la midinnette,
hoja de amor
que llevó el turbión
con rumbo al taller.

¡Pobre costurerita! Ayer, cuando pasastes,
envuelta en una racha de tos seca y tenaz,
como una hoja al viento, la impresión me dejastes
de que aquella, tu marcha, no se acababa más.
Caminito al conchabo, caminito a la muerte,
bajo el fardo de ropas que llevas a coser,
quién sabe si otro día como éste podré verte,
pobre costurerita, camino del taller.

Recitado
Por eso son tan triste todas las ilusiones
y por eso, en las locas noches del arrabal,
parece que se quejan los roncos bandoneones
y cada tango es una canción sentimental.


 

indice