- Letra: Celedonio
Esteban Flores
Música: Rosita
Quiroga
Decías que andás
en la mala, que hay días que pasas hambre,
que el destino te a fajado
sin tenerte compasión...
¡La perdiz es desgraciada
si se mata en el alambre,
porque la pobre volando
pierde tino y dirección!
Pero vos que fuiste un lince
pa tallar entre polleras,
que viviste del rebusque
en las timbas del bulín,
te tirás al abandono
como una Aurora cualquiera
y abandonás la pelea
tirando la esponja en el ring.
Bien sabés que no
se gana en el monte de la exitencia
echándose boca arriba
y poniéndose a llorar;
si no tenés pa un
apunte, copala de prepotencia
y lleva toda la contra,
que si no, ¡te vas a amar!
Vos sabés que soy
un reo que puedo darte consejos,
pues la vida me ha enseñado
lo que es bien, lo que es mal.
Yo que vos, me volvería
nuevamente con los viejos
a la modesta casita del
barrio sentimental.
Y besándola a la vieja
suplicante:
¡Aquí estoy!
Vengo buscando paz, amor y redención,
cansado de aguantar golpes
como baúl de emigrante,
más jugado
que baraja de mistongo bodegón.
Y pondría sol de
amores en sus días sin belleza,
sería un rayo de
luna en sus noches de dolor,
armoniosa serenata en su
balcón de tristeza
y en su jaulita de alambre
seía un mismo cantor. |