www.elportaldeltango.com
Letra: Luis Roldán
Música: Pacífico
Lambertuci
Año: 1920
Pobre percanta que pasa su
vida
entre la farra, milonga
y champán,
que lleva enferma su almita
perdida
que cayó en garras
de un torpe bacán
y que en su pecho tan sólo
se anida
el triste goce que causa
un gotán.
Su ilusión murió
en el cabaret
al compás de un tango
compadrón
y al notar perdida ya sufre
quedó su corazón
transido en la emoción.
El dolor las fuerzas le
restó
comprendiendo al fin su
berretín
y un noche que se encurdeló
sus penas entregó
a un rubio copetín.
Por eso su alma silenciosa
solloza
y es una mueca su risa cruel
y cuando besa su boca de
rosa
deja en los labio amargo
de hiel
y en su carita amarilla,
ojerosa,
se ven las huellas de un
amor infiel.
Y así fue en la pendiente
fatal,
del cabaret al hospital,
y a ninguna encontró
que por su mal
tuviera compasión,
pues sin razón la
dejaron sufrir
y a su ilusión la
dejaron morir.
Y así fue en la pendiente
fatal,
del cabaret al hospital
donde asilo encontró.
Pobre percanta que está
contratada
vendiendo su alma por un
copetín,
que de una vida feliz engañada,
lleva en el alma tristeza
y esplín,
y que pasando su vida amargada
llora en silencio su pena
sin fin. |