- Letra: Nolo López
Música: Juan
D´Arienzo
Año: 1928
Chirusa, la pebeta del conventillo
parlaba muy debute con un
donjuán
que con palabras finas y
con sus brillo
le prometió quererla
con mucho afán.
Confiada en sus promesas,
una mañana
ató todas sus pilchas
y se fugó;
cegada por el lujo, se hundió
en la caravana
y el sucio conventillo le
gritó:
“No dejes a tus viejos, ¡cuidado,
che, Chirusa!,
el lujo es el demonio que
causa perdición,
y cuando estés muy
sola y seas trapo viejo,
has de llorar entonces aquella
ilusión.
Cansada de placeres y mala
vida,
enferma y solitaria se encontró,
pensó en sus pobres
viejos que dejó un día
por locas fantasías
de cocó.
Y cuando los recuerdos le
dan tristeza,
rememorando todo lo que
perdió,
alma del convento, hasta
su pieza,
como una voz lejana le recordó:
“No dejes a tus viejos...”(etc.) |