- Letra: C. Froilo
Música: F.
Randle
Se arrastraron los compases
compadrones
del tango que se escoge,
que se estira...
Su música doliente
pareciera
sentir que una amenaza se
aproxima.
Viviremos los dos el cuarto
de hora
de la danza nostálgica
y maligna.
¡Escuchemos latir
los corazones
bajo el numen de Venus Afrodita!
Placer de dioses, perverso,
el tango escrito y es religión;
orquestas criollas son sus
altares
y el sacerdote, su bandoneón.
Quiero sentirme aprisionado
como en la cárcel
de mi dolor
guarda silencio, mitad de
mi alma
que hay un secreto entre
los dos.
Se arrastran los compases
compadrones
del tango que se adueña
de las fibras.
El juego de tus rulos en
mis sienes
será la extremaunción
de mi agonía.
Te invito a penetrar en
este templo
donde todo el amor lo purifica.
¡Viviremos los dos
el cuarto de hora
de la danza nostálgica
y maligna! |