Letra: M. Buccino
Musica: M. Buccino
 
Recién me doy cuenta de todo lo bueno,
de todo lo santo de aquella mujer,
pobre mujercita que en el desenfreno
de mis días locos dejé de querer!
 
Decile, che hermano, que guardo manojos
de besos tan puros que no va a querer,
para deshojarlos en sus lindos ojos
llorando a su lado de dicha y placer.
 
Decile que vuelva; así solamente
podre redimirme de mi mala acción.
Con un beso bueno que ponga en mi frente
sabre si me otorga su ansiado perdón.
Decile que vuelva, que olvide el pasado,
mi pasado amargo, bochornoso y ruín.
Decile que vuelva; traémela, hermano,
que ahora comprendo lo tonto que fui.
 
Junto a la amargura del remordimiento
guardó el entripado de mi mala acción,
aquellos amores se los llevó el viento
y ni rastros quedan en el corazón.
 
Mis veinte años fueron colmados de halagos,
me mintieron mucho y también mentí;
deje su cariño entre grandes tragos,
en el lujo falso del loco festín.

 


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