www.elportaldeltango.com
Letra: Jesús
Fernández Blanco
Música: Luis
Bernstein
Año: 1926
Llevo, como abrojito, prendido
dentro del corazón
una pena
porque te fuiste, ingrata,
del nido
y mi vida tan serena
condenaste así al
dolor.
Nunca podré arrancar
de mi pecho,
¡Nunca! el abrojito
punzante.
Y ando, por todo el mal
que me has hecho
con el alma agonizante,
sin fe, sin nido, ni amor...
No sé por qué
te alejaste de mí
si yo te adoré con
creciente fervor.
No sé por qué
me engañabas así,
sin demostrar desamor...
Con tu querer, yo era un
hombre feliz
y nunca pensé que
tu ardiente pasión
era el puñal que
me habría de abrir
esta herida de mi corazón.
Quiero que en tu vivir errabundo,
sepas que solo y entristecido
marcho por los senderos
del mundo,
con recuerdos que han prendido
como abrojos de cardal...
Pido que alguna vez tropecemos
para saber si al fin has
hallado
todo lo que inconsciente
has soñado.
¡Y quizá después
podamos
volver los dos a empezar! |