- Letra: Manuel Romero
Música: Alberto
Soifer
Año:
1935
Sólo creo ya en tu
amor, mi parejero.
Mi noble pingo alazán
tostao,
vos tan sólo para
mí fuiste sincero
y mi cariño no has
traicionao.
Vos me has hecho estremecer
de orgullo y de placer.
¡Tus tardes de triunfador!...
Pero hoy sólo busco
en vos al compañero
y al confidente de mi dolor.
Si en el codo peligroso de
querer
rodé tan fiero,
el desquite con tu triunfo
ha de tener
mi decepción,
pues no halla, parejero,
tu mirada inteligente
ni tu pinta de ligero
ni la mancha de tu frente
que es tu sello de campeón.
Vos me has dado mi más
caras emociones,
ni noble pingo alazán
tostao.
Heredero de una raza de
campeones.
¡Tostao! Muerto antes
que derrotao.
Es en vano pretender lealtad
en la mujer,
tan falso es su corazón.
Pero en vos puedo cifrar
mis ilusiones
pues sé
que nunca me harás
traición. |