Letra: Homero Cárpena
Música: Astor Piazzolla
Año: 1950
 
Como si tuviera el cielo en las manos
cuando por las noches creo acariciar.
La cabeza tierna de mi santa madre
y así me quisiera por siempre quedar.
 
Cuando yo la veo silenciosamente
cruzar los rincones del humilde hogar.
Y ocultar su cara repentinamente
es por una pena que la hace llorar.
 
Cuando yo la veo silenciosamente
cruzar los rincones del humilde hogar.
Y ocultar su cara repentinamente
es por una pena que la hace llorar.
 
Pasamos la vida buscando una dicha
buscando pasamos mil cosas tal vez.
Y se nos escapa de las propias manos
la que Dios nos brinda por 
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