- Letra: F. Bobigas
Música: F. Pracanico
Desorientado, rota la fe;
y en el calvario de mi vida
te encontré
y en mi tremenda soledad
tu amor fue como un sol
que iluminó mi eterna
oscuridad.
Volví a vivir, volví
a soñar
por ti mi copa de amargura
se endulzó,
y ante el embrujo pasional
de tu alma de cristal,
mi infierno en un edén
se transformó.
El cielo en tus ojos yo vi,
amada mía,
y desde ese día en
tu amor confié.
El cielo en tus ojos me
habló de alegría,
me habló de ternuras,
me dio valentía
el cielo en tus ojos rehizo
mi fe.
Por ti, mujer, soy lo que
soy;
milagro amante que auyentó
mi padecer.
En ti bendigo la bondad
que es todo corazón,
orgullo de cariño
y lealtad.
Por tu querer más
creo en Dios;
tú eres la fuerza
que me impulsa a proseguir
por esta senda de dolor
en donde por tu amor
se aumenta mi ansia loca
de vivir. |