- Letra: Carlos Bahr
Música: M.
Bernardo Sucher
Año: 1946
Me has herido
y la sangre de esa herida
goteará sobre tu
vida, sin cesar.
Algún día
sentirás en carne
propia
la crueldad con que hoy
me azota
tu impiedad...
Y es posible que la mano
que te hiera
vengadora o justiciera,
por tu mal
te devuelva,
golpe a golpe, el sufrimiento
cuando estés en el
momento
en que el golpe duele más.
En carne propia
sentirás la angustia
sorda
de saber que aquel que amaste
más
es quien te hiere...
Serás inútil
que supliques por la gracia
del perdón.
Será en vano
que pretendas esquivarte
del dolor.
Porque algún día,
con la misma ruin moneda,
con que pagan mal,
te pagarán.
De rodillas
te hincaras rogando al cielo,
cuando sientas todo el peso
del dolor.
Tu amargura
será enorme y sin
remedio,
cuando pagues con el precio
de tu horror...
De rodillas llorarás
en la agonía
de tu noche enloquecida,
sin perdón...
Y en la angustia
de tu cruel remordimiento,
pasarás por el infierno
que por ti he pasado yo. |