Letra: Pedro Laurenz
Música: José María Contursi

La perdoné cuando volvió,
porque llevé en mi corazón
hasta el altar en donde mi alma agonizaba.
¡Cuántas penas torturaban
a la pobre en su desolación!

No pude hablar cuando la vi...
Quise llorar... y sonreí;
y al arrojarse sollozando entre mis brazos,
se cayeron a pedazos
los fantasmas de mi desesperación.

Cuántas veces pensé: "Es mejor perdonar
a llorar un querer... y querer olvidar!"
Una tarde se fue sin decir un adiós
yo no sé si lloré... ¡sólo sé que volvió!

La noche encendió faroles de azul,
en mi corazón la noche eras tú...
Al verla otra vez el alma rezó.
Yo no sé si lloré... ¡sólo sé que volvió!

Le dije: "Amor... ¡no llores más!"
y se vistió mi soledad
con el azul de aquellos ojos adorados.
¡Qué importa lo pasado
si en mi vida sólo supe amar!

Después... no sé si me dejó...
si estuvo aquí... si me olvidó...
Tan sólo sé, que nuevamente, el alma mía
se revuelca en su agonía
porque sabe que ya nunca volverá.


 


indice