Letra:  A. Navarrino
Música: H. Ariola
Año: 1943

 
 
Si te ha dicho
que se besa
por limosna,
te han mentido,
porque yo,
no imploro compasión...
Bien poco ha de valer
ese, tu mundo de ambición,
si un sueño
no te  nutre el corazón.!
 
 
No prolongues,
ni un instante,
tu cobarde
retirada...
Para qué!...
si en mi no habrá rencor
Qué importa si detrás,
dejas la ruina y el dolor!
Adelante!
Yo me aquieto con mi amor.
 
 
Lo acuno en la nube...
Lo adoro en el sol...
Es trino en el ave,
y aroma en la flor...
Tu mando egoista, de pompas odiosas
jamás vio las rosas
del alba interior!
Después de tus triunfos
vendrá la verdad...
Oirás los violines
de mi soledad
gimiendo en tus días opacos de hastio
el eco sombrío
de tu falsedad...
 
 
Con el gesto
doloroso
de mi vida.
Piloteada,
aqui estoy...
De frente a tu crueldad!
Quien sabe, de los dos,
cuál es más digno de piedad,
midiendo
mi tristeza y tu maldad!
 
 
Si supieras
cómo me arden
tus miradas,
compasivas...
Basta ya!
Déjame.... por favor...
Ya nunca lograrás
amordazar mi sinsabor.
Hoy me abrazo
al milagro de este amor!