Letra: Juan A. Bruno
Música: Juan de Dios Filiberto
Año: 1925
 

Una noche muy cruda de invierno
a Langosta lo vieron pasar
conun traje marrón entallado
y una vaga tristeza al mirar.
Con el pucho apagado en la boca
recostóse el malevo a pensar
en quien sabe qué cosas tan locas
que a veces los chicos lo vieron llorar.
 
Las viejas decían: "Son cosas de amor
que tarde o temprano se habrán de saber".
Y cuentan que un día lo vieron volver
diciendo borracho, con hondo rencor:
"Tal vez algún día terminen de hablar
que para ese ejemplo me tengo yo fe...
Yo tengo el remedio que no ha de fallar..."
Dio un beso al cuchillo y cantando se fue.
 
"Que soy malo murmura la gente,
que a llamarme Langosta llegó:
que jamás me encontraron sonriente
y que miro con rabia y rencor...
¡Yo no puedo mirar de otro modo
ni es posible esconder lo que soy...
Desgraciarme no quiero del todo...
Por eso me callo, suspiro y me voy..."
 
Una noche después de algún tiempo
a Langosta lo vieron venir,
con unnbrillo fugaz en los ojos
y  una mueca feroz al reir...
al llegar a  la esquina en  que siempre
recostóse el malevo a pensar,
arrojando a la  calle el cuchillo,
besando un retrato se puso a llorar...