- Letra: Manuel Romero
y Alberto Soifer
Año: 1935
Noches de Buenos Aires,
en mi canción
pone tu embrujo luminoso
el sello ardiente de la
emoción.
Con tu perfume misterioso
siente una extraña
palpitación,
noches de Buenos Aires,
el corazón...
Siempre en ti fue el placer
compañero del dolor,
la dicha se hermanó
a la pena;
bajo el resplandor
de tus luces de color,
el aire embriaga y envenena...
La ilusión juvenil
se encadena
a la amarga vejez de Don
Juan,
y el que llora por pan
y el que llora por amor,
acollarados, siempre van.
Noche de Buenos Aires,
¡cuánto dolor
en tu reír de cortesana
que en cada beso pone un
rencor!
Va la nocturna caravana,
envuelta en sombras y resplandor,
noches de Buenos Aires,
buscando amor... |