Letra: A. J. Rodriguez Bustamante
Música: Enrique Delfino
Año: 1927
 
 
No abandones tu costura,
muchachita arrabalera,
a la luz de la modesta
lamparita de kerosene...
No la dejes a tu vieja,
ni a tu calle, ni al convento,
ni al muchacho sencillote
que suplica tu querer.
Desechá los berretines
y los novios milongueros,
que entre rezongos del fuelle,
te trabajan de chiqué.
 
No salgas de tu barrio, sé buena muchachita,
casate con un hombre que sea como vos
y aún en la miseria sabrás vencer tu pena
y ya llegará un día en que te ayude Dios.
 
Como vos, yo, muchachita,
era linda y era buena;
era humilde y trabajaba,
como vos, en un taller.
Dejé al novio que me amaba
con respeto y con terrnura
por un niño engominado
que me trajo al cabaret;
me enseñó todos sus vicios,
pisoteó mis ilusiones,
hizo de mi  este despojo,
muchachita que aquí ves.