Letra: EDUARDO BIANCO
Musica: MARIO MELFI

Fué un ensueño de dulce amor,
horas de dicha y de querer,
fué el poema de ayer, 
que yo soñé, 
de dorado color,
vanas quimeras del corazón,
no logrará descifrar jamás,
nido tan fugaz,
fue un ensueño de amor y adoración.
Cuando la flor de tu rosal,
vuelvan mas bellas a florecer,
recordarás mi querer,
y has de saber, todo mi intenso mal,
de aquel poema embriagador,
ya nada queda entre los dos,
doy mi triste adiós,
sentiras la emoción,
de mi dolor...

Volver