Letra: Adolfo José De Grandis
Música: Guillermo Barbieri
Año: 1929
 
I
Indignado por el opio que me diste tan fulero,
francamente estoy cabrero y jamás olvidaré
que una noche embabiecado te juré que
te quería mucho más que al alma mía y 
que a mi madre también.
Te acoplaste al cotorro de este vate arrabalero
y te juro hasta diquero por tenerte se volvió,
se acabron las versiadas de mi numen peregrino
si era el verso más divino llevarte en mí corazón.
 
II
En mis noches de lirismo
por los tristes arrabales
rimé tiernos madrigales
que a tu lado deshojé.
Puso vida en cada estrofa
mi amor, mi paz y ventura
y la inefable ternura
de tu alma de mujer.
 
I Bis
Cuántas noches en mi rante bulincito
de poeta una lágrima indiscreta furtivamente
cayó, pensé que fueras el verso más intenso
de mi vida porque aún sangra la herida que
tu espiante me causó.
 
Ya sabés el secreto de lo mucho que he sufrido,
decime quién te ha querido con más intensa pasión,
y del fondo de tu alma silenciosa, cruel y cruda
la hiriente verdad desnuda, te dirá este chabón.