- Letra: José
González Castillo
Música: Cátulo
Castillo y Sebastián Piana
Año
: 1923
Una calle en Barracas al
Sud,
una noche de verano,
cuando el cielo es más
azul
y más dulzón
el canto del barco italiano...
Con su luz mortecina, un
farol
en la sombra parpadea
y en el zaguán
está un galán
hablando con su amor...
Y, desde el fondo del Dock,
gimiendo un lánguido
lamento,
el eco trae el acento
de un monótono acordeón,
y cruza el cielo el aullido
de algún perro vagabundo
y un reo meditabundo
va silbando una canción...
Una calle...Un farol...Ella
y él...y, llegando sigilosa,
la sombra del hombre aquél
a quién lo traicionó
una bella ingrata moza...
Un quejido y un grito mortal
y, brillando entre la sombra,
el relumbrón con
que un facón
da su tajo fatal...
Y desde el fondo del Dock,
gimiendo un lánguido
lamento,
el eco trae el acento
de un monótono acordeón...
Y al son que el fuelle rezonga
y en el eco se prolonga,
el alma de la milonga
va cantando su emoción. |