
- www.elportaldeltango.com
-
Letra: Luis Rubinstein
Música: Luis
Rubinstein
Año: 1948
Muriendome de hambre y frío
ye vi pasar, corazón,
con el auto que fue mío
y el tapado de visión.
Tus ojos vieron mis ojos
pero no vi tu rubor...
Sentí temblar mis
despojos
y tu perro me ladró.
Chofer japonés
con un auto - avión
a chorro
y vos apretando el morro
del perrito pekinés.
La vida, tal vez,
se ensaño y, a sangre
fría,
me regala la ironía
de este cuadro hacho al
revés.
¡Cómo quisiera
tener
para mi frío espantoso
ese abrigo tan sedoso
de tu perro pekinés!
Cuando pasaste a mi lado
se me apretó el corazón.
Yo, con hambre, destrozado,
vos con mi auto y mi visón.
Por vos perdí mi
fortuna,
después tu amor,
y hoy, ya ves,
le estoy ladrando a la luna
como el perro pekinés. |