Por la mujer que más amé; por la que tanto he soñado, brindaré por ella. Todo pasó, todo se fue, hoy sólo soy sombras de ayer. Ya no tengo más remedio que otro copetín beber. Dónde estará la ¿Vasca? que fue la paica más derecha que he tenido, porque siguió sin aflojar mi juventud que fue tu amor en recordarme apenas que ya los tiempos no son más aquellos de antes. Por eso es que me emborracho: A ver ¡che mozo! traiga otro copetín. |