Letra: Luis Bayón Herrera
Música: Raúl de los Hoyos
Año: 1927
 
 
 
Por favor, lárgueme, agente.
No me haga pasar vergüenza.
Yo soy un hombre decente,
se lo puedo garantir.
He tenido un mal momento
al toparme a esa malvada
mas no pienso hacerle nada.
¡Para qué! Ya se ha muerto para mí.
 
Un tropezón
cualquiera da en la vida
y el corazón 
aprende así a vivir.
 
D´ entre su barro la saqué un día
y con amor la quise hasta mí alzar;
pero bien dien que la cabra al monte tira
y una vez más razón tuvo el refrán.
Fui un gran otario para esos vivos,
pobres don Juanes de cabaret.
Fui un gran otario porque la quise
como ellos nunca podrán querer.
 
Lléveme, nomás, agente.
Es mejor que no me largue.
No quiera Dios que me amargue
recordando su traición
y, olvidándome de todo,
a mi corazón me entregue
y, al volverla a ver, me ciegue
y, ahí nomás...
Lléveme, será mejor.