Letra: Emilio Fresedo
Música: Osvaldo Fresedo
Año: 1934
 
 
Siempre igual es el camino
que ilumina y dora el sol...
Si parece que el destino 
más lo alarga
para mi dolor.
 
Y este verde suelo,
donde crece el cardo,
lejos toca el cielo
cerca de mi amor...
Y de cuando en cuando un nido
para que lo envidie yo.
 
Vida mía,
lejos más te quiero.
Vida mía,
piensa en mi  regreso.
Sé que el oro no tendrá tus besos
y es por eso que te quiero más. 
Vida mía,
hasta apuro el aliento
acercando el momento
de acariciar
felicidad.
Sos mi vida
y quisiera llevarte
a mi lado prendida
y así ahogar
mi soledad.
 
Ya parece que la huella
va perdiendo su color
y saliendo las estrellas
san al cielo
todo su esplendor.
Y de poco a poco
luces que titilan
dan severo tono
mientras huye el sol.
De esas luces que yo veo
ella una la encendió.