- Letra: Abel M.
Aznar
Música: Luciano
Leocata
Año: 1948
La cruz de esta esquina nos
pone otra vez
el alma en los ojos, el
ansia en la voz,
con miedo nos miramos pensando
que tal vez
aún esta el rencor
en uno de los dos.
No es cierto mi vida, no
es cierto mi amor
que tanto martirio por fin
terminó,
que ahora al encontrarnos
de regreso,
entre lágrimas y
besos,
volvemos del adiós.
¿Lloras?
¡Qué bien me
hace tu llanto!
Tanto que ya me duele el
corazón...
No me hables de tu herida,
no me nombres el pasado
ni ese sueño destrozado,
con razón y sin razón
Yo también estuve
herido
y esperando inútilmente,
con los puños en
la frente,
siempre ausente y perseguido
¿Lloras?
¡También yo
sé lo que es estar
los ojos llenos de sangre
de tanto y tanto llorar!
La antigua vereda y el gran
paredón...
La esquina de siempre, la
luz del andén...
Recuerda cuántas
noches se iba tu emoción
detrás del humo azul
que se llevaba el tren.
No es cierto mi alma, no
es cierto mi amor,
que linda la vida y sólo
recién
sabemos lo que vale todo
eso,
cuando vuelve en el regreso
un beso y un ayer. |