|
Juan Carlos
Cobián es considerado como uno de los cultores fundamentales
del tango, e hizo su aparición en el escenario casi simultáneamente
a Osvaldo Fresedo, otro de los principales músicos tangueros.
Juan Carlos Cobián traía nuevas
concepciones, tanto en cuanto a la composición como a la ejecución
musical.
Desde sus comienzos en 1913, cuando reemplazó a
Roberto Firpo como pianista del "tano" Genaro, se
advirtió que Cobián tenía el propósito de aportar al tango un acento distinto, una
tesitura estética diferente, que lo liberara de las últimas amarras
del primitivismo musical.
Se ha dicho que Cobian fue
"el aristócrata del tango". Y el apodo tiene sentido al
pensar en su contribución a una mayor jerarquía artística, dotando al
tango de un ropaje musical que le permitiría inaugurar el proceso
de desarrollo de las corrientes renovadoras.
Introdujo variantes
sustanciales en la función conductora del piano dentro del
mecanismo de las orquestas típicas; incorporó la "décima
arpegiada" en la mano izquierda; y adoptó la modalidad de
rellenar con dibujos de los bajos el vacío de los claros
melódicos.
Todo esto trajo aparejado un cambio radical en la
utilización tradicional del piano, que hasta entonces había estado
reducido a una
simple función de marcación rítmica sobre los estrictos acordes
de la tonalidad.
De este modo, estaba colocando los cimientos del llamado
"acompañamiento armonizado" del piano en las orquestas
típicas, cuya estructuración definitiva correspondería a
Francisco De Caro poco tiempo después.
Esta tendencia interpretativa
fue cultivada por ejecutantes tan notables de la época como Carlos
Flores, Eduardo Pereyra y José Maria Rizutti; y
posteriormente, por Osvaldo Pugliese,
José Pascual, Juan Polito, Eduardo Sealise, José Tinelli, Ángel
Massini, Armando Federico y muchos otros pianistas representativos
de una época y una concepción musical del tango cuyo atractivo
y valores artísticos perduran.
Juan Carlos
Cobián también tenía una faceta de compositor, en la que
definiera conjuntamente con Enrique Delfino, una
tendencia original denominada "tango
romanza".
Al desvincularse de la orquesta de Osvaldo Fresedo,
Cobián formó excelentes conjuntos, cuya labor
resultaba siempre interrrumpida por su incorregible vocación de
eterno viajero. |