Fundador: Alfredo Gobbi
Año: 1942
Formación:
Bandoneones: Mario Demarco, Edelmiro D´Amario, Deolindo Casaux
Violines: Alfredo Gobbi, Bernardo Germino, Antonio Blanco
Piano: Juan Olivero Pro
Bajo: Juan José Fantín
Voz: Pablo Lozano, Walter Cabral

La imagen temperamental de Alfredo Gobbi se refleja con caracteres inequívocos en el estilo de su orquesta. Hay en sus concepciones musicales, evidentemente evolucionadas, remiscencias de viejo tiempo.

Alfredo  Gobbi expresa una forma de tango que le es propia, concurriendo la original inventiva del  arreglador, la expresividad de su violín romántico (de vibrato pequeño, lánguido portamento y profunda sugestión) y el colorido inimitable de su orquesta. Sin alardes académicos, pero dentro de un tratamiento armónico de indudable calidad musical, Alfredo Gobbi empleó para su orquesta una marcación rítmica muy singular, preferentemente lenta y acentuada.

Los pasajes instrumentales, siempre ubicados con exactitud, permiten el amplio lucimiento de los solistas y la forma de orientar la conducción del piano, guarda profunda afinidad con la de aquel creador que fue Orlando Goñi, su camarada y amigo de las horas de bohemia compartida.

La trascendente contribución de Alfredo Gobbi a la estilística del tango, encierra ese "algo" tan suyo y tan difícil de definir. Ese "algo" de De Caro, ese "algo", de Di Sarli (que tampoco es la refundición de dos tendencias tan dispares).

Es decir, ese "algo" del tango de Alfredo Gobbi,  no puede traducirse más que en la sonora belleza de su orquesta.

La importancia conferida a los ejecutantes solistas, le permitió a Gobbi contar, entre tantos otros, con intrumentistas como César Zagnoli, Mario Demarco, Ernesto Romero, Bernardo Germino, Antonio Blanco, Edelmiro D´Amario, Cayetano Cámara, Alberto Garralda, Osvaldo Tarantino, Lalo Benítez, Juan José Fantín, Eduardo Rovira, Omar Sasone, Roberto Cicaré, Alcides Rossi, Osvaldo Monteleone, Eduardo Salgado, Luis Maggiolo, Tito Rodríguez  y Osvaldo Piro.

 

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