|
El maestro
Pugliese dirigió dos orquestas: la primera fue en conjunto con el eximio violinista Elvino Vardaro,
al frente de un sexteto que, lamentablemente, duró solo un par de años.
La segunda, y a la que
apuntamos en cuanto a la formación que brindamos al principio, es
la que se recordaría como la Orquesta Típica Pugliese, que sería
su consagración como director.
Esta formación debutó el 11 de agosto de 1939, pero las
primeras grabaciones no llegaron hasta 1943, con "El
Rodeo" y "Farol". Eran los años en que las
"hinchadas tangueras" estaban divididas y Pugliese
había sido enfrentado con Anibal Troilo.
De definida filiación decareana, aportó una forma de ejecución que concilia la perfecta
adapabilidad para la danza, con una concepción armónica de
compleja estructura y avanzada realización técnica.
Logró la definición de su orquesta,
cuya acentuación rítmica reposa sobre una
superposición de planos sonoros que tejen un sutil engranaje polirrítmico, dentro del cual se mueven las diferentes secciones
instrumentales, en
medio de una inagotable riqueza de recursos y efectos. Y de esa conjunción aparentemente
anárquica de ritmos encontrados, surgen los diferentes temas
traducidos, con admirable expresividad, en la original manera de
"decir" de los solistas del conjunto.
Entre estos, corresponde destacar la personalidad del
director en la función conductora del piano, y en los mejores años
de la trayectoria de la orquesta, al primer bandoneón Osvaldo Ruggiero, al primer violín Enrique Camerano y al veterano
contrabajista Aniceto Rossi, columna vertebral de la expresión artística del tango instrumental.
Es indudable que la orquesta de
Osvaldo Pugliese constituye la culminación estilística de un
fundamental concepto de tango instrumental, que es acaso el más
brillante artísticamente, y que arranca desde los tiempos iniciales
de la señera escuela decareana. La orquesta de Osvaldo Pugliese
constituye algo así como la sintesis evolutiva del mejor tango
instrumental.
Podría afirmarse que es el límite exacto en el
proceso de transformación operado a lo largo de medio siglo.
Trasponer las fronteras de ese justo equilibrio renovador, comporta
abrir el riesgoso y controvertido interrogante de las
desvirtuaciones, de las distorsiones y de las supuestas inautenticidades de lo que por tango debe entenderse. |