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El bandoneón de
Troilo, ya considerado
entre los más expresivos, el pianista Orlando Goñi y el cantor
Fiorentino fueron la base de la modalidad inicial de esta orquesta, sobre el esquema del "sexteto típico".
Los fraseos, las
variaciones y los adornos de su peculiar factura, exaltaron el bandoneón de "Pichuco" al primer plano de relevancia.
Pero el rasgo más saliente de la orquesta lo aportaba el pianista
Orlando Goñi, creador de una forma distinta en la conducción del
conjunto, más elástica en la marcación, con predominio de los
"bajos bordoneados" y sus inconfundibles "notas
sueltas" en los graves, definiendo un concepto de tango
que en lo sustancial habrían de seguir muchos ejecutantes enrolados
en las corrientes evolucionistas.

Algo así como la antitesis de la
modalidad pianística sustentada por Rodolfo Biaggi en la orquesta de
Juan D´Arienzo, aguda, acelerada, nerviosa, estridente y cortante.
Con la participaciónn en
primer plano del cantor Francisco Fiorentino, Anibal Troilo
revolucionó los cánones de
nuestras orquestas típicas.
La intervención del cantor
interpretando íntegramente la letra, con introducción, puente
intermedio y broche final por la orquesta, le daba una
importancia preponderante a la labor de los vocalistas.
Esta
modalidad habrían de seguirla en lo sucesivo, como norma invariable, todos los directores. Y, poco
después, al incorporarse también el cantor Alberto Marino al
conjunto de Anibal Troilo, quedó inagurada la práctica casi
obligada de incluir dos cantores en las orquestas típicas.
Aquella
iniciativa de Francisco Canaro, cuando incorporó a su orquesta las voces de Ernesto Famá y de Francisco
Amor simultáneamente,
habría de convertirse en norma a partir de su reimplantación en el
conjunto de Anibal Troilo.

Pichuco agregó
concepciones renovadoras en cuanto a las formas de expresión y la combinación
tímbrica de su conjunto.
Incorporó el violoncello, y luego la
viola, completando el sector de las cuerdas
con cuatro violines, a la vez que conformaba la línea de los
bandoneones con cinco intérpretes. Anibal Troilo no solamente fue
perfeccionando la interpretación del tango en forma paulatina, sino que aportó nuevos criterios
con respecto a la combinación
instrumental de las orquestas, manteniendo su manera de ejecución
que le es tan propia. 
En cuanto a los cantores, la orquesta típica
de Troilo reunió a grandes vocalistas, muchos de los cuales
tuvieron, posteriormente, brillantes carreras como
solistas: Francisco Fiorentino,
Amadeo Mandarino, Alberto Marino, Floreal Ruiz, Edmundo Rivero, Aldo
Calderón, Jorge Casal, Raúl Berón, Carlos Olmedo, Pablo Lozano,
Roberto Goyeneche, Angel Cárdenas, Elba Berón, Roberto Rufino,
Nelly Vázquez, Tito Reyes y Roberto Achaval. |