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- Cantante. Cuenta la historia que viajó a Buenos Aires
en 1953 como una simple turista, y visitó el Teatro Discépolo en donde
se presentaba Anibal Troilo. Este la invitó a cantar, lo que ella hizo
por fonética ya que no tenía conocimiento del idioma. De todos modos
Ranko se enamoró al
instante de nuestra música. Como resultado, Ranko volvió a Buenos Aires
varias veces y siguió su carrera, tanto en Japón como aquí.
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